“Tengo que agradecer a las autoridades por este reconocimiento, era inesperado para nosotros. También darles las gracias a los hinchas, sin ellos no estaríamos aquí”, resaltó el “Lobo” Fischer, quien recordó alguno de sus goles: “El más importante fue ante Estudiantes de La Plata en la Final en cancha de River (1968). Después recuerdo uno lindo que hice en el Gasómetro al gran Amadeo Carrizo, desde afuera del área”.
Junto al “Cuervo”
Fischer llegó a San Lorenzo de Almagro desde la localidad de Oberá, provincia de Misiones. Debutó en el Ciclón en 1965 y su primera etapa la disputó hasta 1972. Luego partió rumbo a Brasil, para jugar en el Botafogo, donde también fue figura. Regresó a Boedo en 1977, actuando hasta el año siguiente. En total jugó 272 partidos con la camiseta azulgrana, marcando 143 goles, quedando en el cuarto lugar en la tabla histórica de goleadores del club. En dos oportunidades, se convirtió en el goleador del torneo argentino: Metropolitano 1968 y Nacional 1969. Además, fue dos veces campeón: Metropolitanos de 1968 y 1972.
Un autógrafo con el ídolo
En el Salón Dorado del Palacio porteño, muchos simpatizantes de diferentes épocas se acercaron para fotografiarse con los galardonados y recibir algún autógrafo en láminas y posters históricos.
Fuente: Primera Edición.




Comentarios recientes