Fútbol, el gran olvidado del Ministerio de Deportes

pelota y monedasAlgo pasó, sin dudas. Las llamativas declaraciones del reconocido dirigente Nelson Castelli, nombrado a comienzos de este año como Director de Coordinación con las Ligas de Fútbol, en la órbita del Ministerio de Deportes de la Provincia, son toda una síntesis sobre los primeros pasos que ha dado el organismo que conduce Rafael Morgenstern en materia de apoyo a los clubes que intervienen en los certámenes que organiza el Consejo Federal de la AFA.
Es la primera vez que se escuchan voces de alerta «desde adentro» y, en este sentido, son muy valiosas para analizar una realidad que, creíamos, iba a cambiar con la creación del ministerio.
En siete meses, nuestro deporte tuvo más un «maquillaje» que acciones concretas como para modificar el rumbo que zigzagueó demasiado en los últimos años de funcionamiento del Consejo Provincial de Deportes, como consecuencia de una falta de política deportiva y escaso presupuesto.
Parece que nada ha cambiado y que aquellas instituciones que aspiran a jugar torneos nacionales, dependerán de sus «padrinos políticos» para conseguir los fondos y cubrir sus presupuestos.
Así, seguimos transitando un camino equivocado y con números muy «oscuros», que llevan a ser mal pensados.
Sin disponer de su presupuesto, el Ministerio de Deportes no podrá solucionar nada.

Si bien es cierto que en algunas facetas se vienen dando pasos interesantes, en lo que respecta al más popular de los deportes, no se hizo nada o muy poco.
Bartolomé Mitre, de gran campaña en la reciente edición del Federal C, tuvo ayuda económica cuando llegó a las instancias decisivas y debió viajar a Chaco y Formosa y el Ministerio de Deportes se hizo cargo del traslado y la estadía. Allí creíamos que se había iniciado otra etapa, pero nos equivocamos.
Nunca el ministro se interesó por conocer la realidad de Ex Alumnos 185 de Oberá y Jorge Gibson Brown, los equipos misioneros que tienen un lugar en el Federal B y que deberían jugar el torneo desde agosto próximo. Imaginamos que tampoco se tuvo en cuenta dentro del presupuesto del organismo la ayuda que le otorgan casi todas las provincias a los equipos que lo juegan. Ejemplos, sobran en el NEA.
Eso sí. El Ministerio de Deportes nombró a varios subsecretarios y otros funcionarios de menor rango, hizo mejoras en las oficinas de Córdoba 69 y trasladó su sede al CePARD, lugar que fue ideado por el profesor Eugenio Seró para otros objetivos y que ha sido motivo de críticas por parte de Miguel Seró, hermano del desaparecido «León» en una reciente nota que se vio por Canal 6 Posadas.
La permanente aparición mediática del ministro y colaboradores en diversas actividades, son una moneda corriente que hasta son criticadas por los propios deportistas y dirigentes, a espaldas de ellos, porque en algunos casos el Ministerio aporta muy poco, como antes sucedía con el Consejo Provincial de Deportes y Recreación.
Otros, además, critican el accionar «comunitario» del Ministerio en la capital misionera, cuando sus objetivos en realidad deberían estar focalizados en la política deportiva provincial, en forma integral.

El gran olvidado
Si bien es cierto que el primer paso se dio, con la fundación de la Federación Misionera de Fútbol, en reemplazo de la Unión Misionera, el fútbol de nuestra provincia espera noticias alentadoras.
Nadie puede desconocer que el principal deporte argentino, necesita del respaldo económico del Estado para subsistir y, por lo tanto, Misiones no es la excepción.
En este sentido, llama la atención que el Ministerio de Deportes nunca se haya reunido con la dirigencia de Crucero del Norte, Guaraní Antonio Franco, Ex Alumnos 185 de Oberá, Jorge Gibson Brown y Bartolomé Mitre, los que están en la órbita del Consejo Federal de la AFA, para conocer sus necesidades y, desde esa base, comenzar a trabajar en forma conjunta.
Sin la decisión gubernamental de poner dinero, será difícil que algo cambie y seguiremos como hasta ahora, sin conocerse cómo llega el dinero de todos a algunos clubes, simplemente porque algunos dirigentes tienen negocios con el Estado o porque son amigos de organismos que disponen de un buen presupuesto. Ejemplos, redundan…
Las cuentas bien claras, sobre cuánto invierte el Estado en el fútbol, es una necesidad que tenemos todos los que estamos ligados a éste deporte, porque hasta el periodismo podría actuar como un ente «de contralor» del buen destino que debieran tener esos fondos de la Provincia.

Las llamativas declaraciones de Castelli
“Lo veo muy difícil. No llegamos a conseguir los sponsors”, sostuvo Nelson Castelli, dirigente del club de Villa Urquiza, en diálogo con El Territorio. “No podemos poner en peligro las finanzas del club, estamos terminando de pagar las deudas del campeonato anterior y hoy por hoy armar un equipo de mediana talla cuesta no menos de 350 mil pesos, sin contar los gastos por partido”, agregó.
“Nosotros nos sustentamos con aportes particulares del socio, los ingresos del fútbol de salón y el fútbol infantil, pero no alcanza”, dijo Castelli.
Si bien el Ministerio de Deportes de la provincia ofreció cubrir gastos de organización (efectivos policiales y ambulancia), todavía los precios son exorbitantes, imposible de sostener mediante arcas propias. “Un viaje a Chaco nos cuesta alrededor de 50 mil pesos”, ejemplificó Castelli.
¿Por qué, entonces, no se ayuda a los clubes que ponen mucho de sus ingresos para jugar?
Ninguno de nosotros exigimos que el Estado se haga cargo de todos los gastos, de ninguna manera, pero que sí acompañe el esfuerzo dirigencial con acciones concretas y que todo no sean meros deseos de cambiar una realidad a partir de buenas declaraciones ante el electorado, que creyó muchísimo -como nosotros- en el nuevo Ministerio de Deportes.

Fuente: redacción Deportes Misiones.

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