Copa Ciudad de Posadas: una fiesta para los chicos

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Con una gran cantidad de niños y familias que llegaron desde distintos puntos del país y de Brasil, se llevó a cabo ayer la segunda jornada de actividad de la 8ª edición de la Copa Ciudad de Posadas, un certamen organizado en conjunto por el club Jorge Gibson Brown y el Tacurú Social Club que este año batió el récord de participantes al contar con más de dos mil jugadores.
Las instalaciones del club de la Hormiga en Miguel Lanús y las del Verdirrojo, en Villa Urquiza, estuvieron colmadas por niños que, además de probar sus condiciones deportivas, disfrutan de uno de esos momentos que quedan grabados en la memoria, porque la experiencia va mucho más allá de ganar o perder un partido o una copa.
Lo importante es compartir y disfrutar con amigos y familiares de un torneo que cada año se afianza más en el calendario del fútbol infantil posadeño.
Con categorías que van desde el año 2005 hasta 2012, son más de dos mil los chicos que participan de este evento que comenzó el martes y que culminará el próximo sábado con la definición de las diferentes copas (oro, plata y bronce).
“Tenemos armada una estructura y trabajamos conjuntamente con algunos organismos de la provincia. Hay que conseguir escuelas que funcionan como albergues, con clubes que tengan instalaciones para albergar a la gran cantidad de gente que viene, también nos ayuda la escuela de Policía. Aproximadamente participan entre 2000 y 2500 chicos, este año es la edición que más jugadores sumó y también más equipos, tenemos casi 150 equipos”, explicó Matías Suirezs, uno de los encargados de la organización de esta competencia que nació como una idea de su padre Carlos Suirezs.

“Cuando arrancamos eran entre 70 y 80 equipos, la mayoría de la provincia. A medida que fueron pasando los años se van sumando cada vez más clubes. Viene gente del Chaco, Jujuy, River, que participa por segundo año, eso nos da un prestigio a la competencia. Este año se sumó gente de Brasil y por eso estamos muy contentos. La idea es seguir sumando y que esto siga creciendo”, aseguró.  & titulo &

Una cita obligada

Todas las familias que forman parte del club Brown tienen, desde hace ocho años, marcada en el calendario la fecha de las vacaciones de julio en nuestra provincia, porque saben que en esos días estarán colaborando para que todo salga perfecto en la Copa Ciudad de Posadas.
De esta forma, con un trabajo en conjunto, buscan el crecimiento de la entidad de Villa Urquiza en varios aspectos y así lo explicó Matías Suirezs.
“Es una fiesta para los chicos. Dentro de nuestro calendario en el club se volvió una tradición. A partir de este tipo de eventos generamos una estructura que nos ayuda a crecer como club en todos los aspectos. El Brown es un club que recibe mucha gente por la gran cantidad de disciplinas y necesitamos crecer, tenemos que expandirnos. Se hicieron trabajos importantes y por ese camino debemos seguir”, manifestó. & titulo &
La actividad continuará hoy con los partidos de fase de grupos, que se extenderán hasta mañana, jornada en la cual quedarán definidos las clasificaciones a las distintas copas. El modo de disputa se realiza de esta manera para que todos los niños compitan por algo durante todos los días que dura el certamen.
Los partidos se juegan, en su gran mayoría, en las canchas de Tacurú, pero las categorías mayores juegan sus encuentros en el club Brown. La acción se pone en marcha aproximadamente a las 9 y se extiende hasta las 18, cuando llega el momento de descansar para lograr el mejor rendimiento para el otro día. Mientras tanto, grandes y chicos continúan disfrutando de una experiencia inolvidable en la capital misionera.  & titulo &

River se suma y aprovecha para buscar talentos

La participación de un club como River, sin lugar a dudas, le da un prestigio mayor a esta competencia. La entidad de Núñez llegó por segundo año a Posadas para jugar este torneo (lo había hecho en 2017) y uno de sus entrenadores contó qué buscan en esta experiencia. “Vinimos con la categoría 2010, que está conformada por chicos de distintas provincias. Aprovechamos para ver el crecimiento de cada niño y los preparamos para el año que viene que tendrán una prueba general en Buenos Aires”, explicó Pablo Esquivel, quien ejemplificó con un chico de Misiones.  & titulo & “Un ejemplo de este trabajo que hace River es el de Joel Penzotti, un chico misionero surgido del Brown que ya está viviendo en Buenos Aires en la pensión. Él sumó experiencia en River en este tipo de torneos”, contó.

Los violentos se quedan afuera

Matías Suirezs contó cómo se manejan las situaciones en las que quizás los padres o los entrenadores se ‘pasan de la raya’ y se dan momentos de tensión, como el que se vivió hace pocos días en el fútbol infantil de la Liga Posadeña.
“Tenemos un reglamento propio, que está basado en las reglas del fútbol, pero que tiene otras particularidades porque trabajamos con chicos. Si hay algún tipo de inconveniente se realiza una advertencia al encargado del equipo y si se repite el problema se llama al personal de seguridad para que retire a la persona que causa el inconveniente. Se identifica a la persona o al grupo y se lo retira del predio sin dejarlos volver a participar”, explicó
“A veces nos vemos obligados a hacer eso porque hay que preservar a todos. Los chicos no son violentos, aprenden de los padres. Si los chicos se ponen nerviosos, que suele pasar dentro de un partido importante, se busca tranquilizarlos”.  & titulo &
Fuente: Facundo Álzaga, El Territorio.

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