Un día antes de que Alberto Fernández decretara el aislamiento social y obligatorio en marzo, pudo volverse a Misiones. Sigue entrenando como si estuviese en River. Usa la tecnología para conectarse con la gente del club y de la selección argentina. Se toma el tiempo libre para pensar en todo lo que le costó llegar hasta este lugar y agradece, siempre que puede, a su familia.
Luciano Vera pasa la cuarentena en Wanda, su pueblo natal, como él lo llama. Mantiene, todo lo que puede, la rutina y anhela que el fútbol vuelva pronto, aunque aprovecha para estar con sus seres queridos algo que no puede hacer habitualmente.
“Disfrutando de la familia y extrañando el fútbol”, así define el misionero de 18 años a la situación que atravesamos muchos de los argentinos.
“Estaba empezando bien el año. Tenía muchos objetivos por delante”, se lamentó Luciano, pero es consciente de que “para poder sobrellevar esta pandemia, hay que esperar y seguir entrenando”.
“Todavía no se habló de cómo vamos a afrontar lo que va a pasar después. Tenemos para rato en nuestras casas. Creo que el fútbol este año está perdido. Hay que meterse en la cabeza de que esto no es joda. Hay algunos a los que no les importa y por culpa de esos ligamos todos, entonces tenemos que esperar y ser pacientes”, dijo tajante el del Alto Paraná, que es parte de la 5ª división de River y también de la Reserva.
“Tenemos que pensar y actuar como profesionales. Para esto va a servir también lo que pasa. Entrenamos todas los días y tenemos charlas con los técnicos. Dependés de vos mismo. Hacemos lo mismo que en el club, pero en espacios reducidos. Es difícil, tenés que estar comprometido. Hay chicos que no se conectan a veces. El técnico nos dice que tenemos que comprometernos con el equipo y el club”, contó sobre cómo hace con la tecnología para mantener la rutina.
“El club siempre está. Todos los coordinadores se conectan para ver quién está y quién no. Eso seguramente cuando volvamos va a ser un tema a hablar”, comentó en referencia a quienes no cumplen con el esquema.
“El club no dejó ningún chico tirado. Pasó de que muchos chicos se querían conectar y la aplicación (Zoom) es sólo con internet y muchos chicos no tenían. El club se contactó y rápidamente les puso wifi en la casa o les cargaron crédito para que puedan conectarse para entrenar”, contó.
La vuelta a casa
“Un día antes de que el presidente hable por el aislamiento obligatorio me vine para Misiones. Como la gente del club sabía que vivía lejos me dijeron que me tenía que ir, al igual que todos los chicos de la pensión, porque no sabían qué iba a pasar. Me dieron el permiso rápidamente y me vine justo”, relató. Ese fue su último día en Buenos Aires y desde hace más de un mes que está en Wanda, a la espera de que la situación mejore.
“Tengo que agradecerle mucho a mi familia. Yo entreno a las 10 y mi papá vuelve a esa hora. Él trabaja de noche y no lo dejo dormir con el ruido que hago. Eso hay que valorarlo porque ellos están comprometidos con que yo pueda entrenar”, comentó.
Para Luciano su familia es un pilar fundamental. Siempre que pueden lo acompañan y están cerca del futbolista para que llegue a cumplir sus sueños de llegar a Primera y de seguir en la selección.
Por el momento Wanda no registra casos de coronavirus y para Luciano mucho tienen que ver las medidas que tomaron en el pueblo: “Acá el intendente está actuando bien, dispone de lo que tiene a su alcance para cuidar a la gente del pueblo, que es lo que necesitamos para que no haya ningún caso y podamos estar tranquilos. La gente respeta. Tienen miedo. Acá mandaron a que suenen las sirenas para que cada uno vuelva a su casa. Algunos cayeron presos por no cumplir, por estar jugando a la pelota”.
“En Perú tengo una amiga de mi mamá de cuando jugamos el Sudamericano. Mi mamá siempre habla con ella y le cuenta que Perú está peor que Argentina. Creo que el presidente está haciendo bien las cosas y somos el único país que está haciendo las cosas para sobrellevar esto. Hay que seguir así”, sentenció el de Wanda.
Más tiempo para pensar
Si bien mantiene su rutina, Luciano tiene más tiempo que antes. A veces lo usa para jugar a la play, para hablar con amigos, pero también para pensar. El camino que está haciendo y el esfuerzo que lo llevaron al lugar en el que está hoy son cosas que pasan por su mente.
“Todas las noches pienso hasta el lugar al que llegué. Lo que pasé para poder jugar al fútbol. Ahora estoy en River y en la selección. Sueño jugar en Primera y en la selección. Trato de estar siempre comprometido para poder llegar a las metas que quiero”, expresó el defensor.
“Hace mucho que no disfruto de mi familia porque siempre ando viajando. En vacaciones vengo una semana y me tengo que ir y ahora puedo disfrutar de mi familia. Ahora tenemos tiempo para pensar en un montón de cosas”, agregó Luciano.
Aimar, Gallardo y Lahm
“En Primera entrené varias veces. En el momento no caigo, pero después cuando termino pienso que entrené con el mejor técnico del país y de Sudamérica”. La referencia es para Marcelo Gallardo.
El pibe de Misiones tuvo la chance de compartir varias prácticas con el equipo de Primera y de captar la idea de uno de los DT más importantes de la historia de River. Además, Luciano aprovechó para captar la manera de jugar de Gonzalo Montiel y Milton Casco “que son los dos que referentes en los puestos que ocupo”. “Me tocaba marcarlos y en ese momento no pensaba, pero después me decía ‘mirá con quién entrené’”, recordó entre risas el misionero.
“Siempre hablo con Cristian Ferreyra y con Bruno Zuculini. Me dicen ‘hoy estuviste bien enano’ o ‘te faltó tal cosa’. Eso te da fuerza y más garra para seguir”, contó.
Pero Luciano tiene un plus. Juega en la selección argentina hace varios años. Estuvo en la sub 15, fue campeón Sudamericano. Pasó a la sub 17, repitió el título continental y el año pasado jugó el Mundial en Brasil. En ese proceso primero estuvo con Diego Placente como DT y luego con Pablo Aimar.
Luciano se animó a comparar a Gallardo y el Payasito, pero admitió que siempre se tiene que acomodar a la manera del DT que le toca. “Cada uno tiene su forma de jugar. Aimar y Gallardo juegan parecido, como a la par. Pero después cada DT tiene su manera. Yo en la 5ª juego con Marcelo Escudero de una manera, después me toca ir a Reserva y es otra manera y me tengo que acostumbrar”, explicó.
En el final de la charla, Luciano contó por qué usa la 21 en la selección: “En la selección, una vez en el sub 17, Aimar me llamó antes de dar la lista para el Sudamericano y me mostró un video de Philipp Lahm y con un video mío jugando en la selección. Hacíamos cosas parecidas y me quedé loco. Por eso me dio la 21 como Lahm”.
“Ahí empecé a mirar los videos de Lahm y me gusta cómo jugaba de defensor, porque era chiquito como yo, y se mandaba al ataque”, analizó el misionero, que sigue en su Wanda a la espera de que la redonda vuelva a rodar para poder seguir buscando cumplir sus sueños.
Fuente: Diego Vain, El Territorio.
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