“Fue un córner para nosotros, a los 39 o 40 minutos del primer tiempo. Recuerdo que Ezequiel Ceballos besa la pelota. En el primer palo la peina Cristian Barinaga y no sé por qué atiné a quedarme en el lugar. El defensor hizo un paso para adentro, pude pegarle por abajo y entró”. Esa secuencia no se va a borrar jamás de la mente de Tobías Albarracín y tampoco de los hinchas de Guaraní.
Hoy se cumplen seis años del tanto del riojano que le dio a la Franja el ascenso a la B Nacional en 2014 y lo devolvió a la segunda categoría del fútbol nacional luego de 30 años.
“Llevo en mi mente y en mi corazón a ese gol. Lo tengo como a un hijo, salvando las distancias. Hago esa parábola porque si no lo vivís, no tenés palabras para referirte”, comentó el defensor, que pasa la cuarentena en Quilmes, provincia de Buenos Aires, a la espera de que vuelva el fútbol.
“Yo salí campeón con Bolívar en Bolivia, jugué la Copa Libertadores, pero el ascenso de Guaraní fue totalmente distinto. Miro para atrás y me siento, junto a todo ese plantel, como un privilegiado”, afirmó el riojano, que tuvo varias etapas en el conjunto posadeño, pero que sin dudas quedó en una de las páginas doradas por esa noche del 8 de junio de 2014.
Tras una gran primera parte en ese torneo Argentino A 2013/14, Guaraní finalizó segundo en la zona Norte, se metió en el Nonagonal por el ascenso, pero terminó tercero en esa fase y debió jugar los mano a mano por el segundo pasaje a la B Nacional.
Luego de eliminar a Juventud Unida de Gualeguaychú, llegó el rival más complicado para la Franja en todo el torneo. Tiro Federal había derrotado a los misioneros en los tres partidos que habían jugado hasta el momento, pero apareció la mística.
“Con Tiro Federal en ese torneo nos enfrentamos cuatro o cinco veces y nunca le pudimos ganar. Y el partido más importante, que era el de ida allá, logramos ganar y pensamos ‘se está dando todo’”, recordó Albarracín.
Es que el 2-1 de la ida en Rosario dejó a la Franja al borde de la final por el ascenso. La revancha fue nuevamente victoria de los santafesinos, pero el 3-3 en el global favoreció a los misioneros. “En ese momento tuvimos más confianza en cada uno y sabíamos que podíamos lograr el ascenso”, aseguró el riojano.
Ese era el gran objetivo de la temporada: el ascenso. “Cuando el Chaucha (José María) Bianco me llamó, recuerdo que lo único que tenía en la cabeza era el ascenso. Había pasado otras temporadas, con momentos lindos, otros de incertidumbre y en ese momento volví a un Argentino A para ascender y haberlo logrado fue algo importante no sólo para mí, sino también para la institución”, expresó Albarracín.
Es que el defensor había tenido otras etapas en la Franja y luego continuó su carrera en el exterior. Tuvo un buen paso por Bolivia, donde se consagró campeón de Primera con Bolívar y jugó la Libertadores en 2013. Tras esa etapa con festejo incluido, Albarracín regresó a Misiones para ponerse, una vez más la camiseta de Guaraní.
Un plantel único
Hoy con más distancia y luego de haber analizado con más detalle el recorrido por ese Argentino A, Albarracín destaca al grupo y la capacidad de todos los que integraron ese plantel de poner al club por sobre todas las cosas.
“Fue un grupo que en las buenas y en las malas se hizo ver, con mucho coraje y con mucha humildad”. Así lo definió el futbolista de 35 años.
“Siempre dejamos el interés personal de lado y pusimos lo colectivo por sobre todas las cosas. En ese momento dentro de la cancha éramos leones, éramos muy unidos. Seguramente afuera cada uno tenía sus amistades, pero adentro éramos uno. Cada uno sabía que íbamos por el ascenso, cada uno desde su posición sumando su granito de arena y logramos el ascenso”, expresó.
“En ese Guaraní adentro de la cancha éramos todos uno”, remarcó y comparó ese plantel con el siguiente: “No fue así en el Nacional B. Llegaron jugadores con otra jerarquía, con otro nombre, con otra chapa y eso de que afuera no éramos tan amigos se reflejó adentro y lamentablemente no logramos mantener la categoría”.
Ganar o ganar
“Recuerdo que con Tiro Federal habíamos ganado el partido en Rosario, perdíamos en casa y logramos remontar (la serie). Yo no pude jugar porque estaba expulsado. Luego vamos a San Luis y perdemos”, repasó Albarracín y agregó que “las cosas se dan por algo”.
Es que el 2 de junio, Guaraní y Juventud Unida Universitario estaban igualando 1-1 en San Luis, pero en una de las últimas jugadas del partido los puntanos se quedaron con la victoria por 2-1.
“Habíamos hablado toda la semana de que teníamos que ganar sí o sí, porque no nos servía el empate. José Bianco nos mentalizó a todos de que teníamos que salir a todo o nada y se me dio el gol”, contó el defensor.
La ventaja deportiva favorecía a Guaraní, pero eso para Albarracín no fue un punto para relajarse: “Teníamos la ventaja deportiva, pero también sabíamos que teníamos que ganar sí o sí, por la mínima, pero ganar. Quizás si lo ganábamos allá llegábamos más confiados y capaz lo perdíamos en casa”.
“El fútbol es dinámico, cambia de semana a semana, de un minuto a otro, pero nosotros estábamos convencidos de que ese día se podía dar”, aseguró quien le dio a la Franja su último ascenso y que selló la historia de Albarracín con Guaraní.
“La gente de Guaraní nos hizo sentir a mí y a mi familia muy a gusto. Llevar a Guaraní a la segunda división fue una satisfacción enorme. Guaraní ocupa uno de los primeros lugares en mi historia. Yo salí de Independiente de La Rioja, pero a Guaraní lo llevo en el corazón. Fueron varios años en un club que nos hizo sentir posadeños, a donde voy ahora nombro a Guaraní y a Posadas y eso hace que Guaraní esté en uno de los primeros lugares de mi vida deportiva y emocional”, destacó.
Con el pitazo final se desató la locura en Villa Sarita. Esa noche, tras 30 años, Guaraní regresó a la B Nacional y Albarracín se quedó con un recuerdo muy especial: “Lo único que tengo de ese día es el botín derecho, con el que marqué el gol. En los festejos me dejaron en calza y al botín lo tengo como a un trofeo”.
El defensor espera poder regresar a Misiones, aunque aclaró que “este no es el momento para volver”. “Sé que tengo 35 años, que estoy en una edad avanzada, pero estoy jugando en la segunda división del fútbol argentino, todavía creo que puedo dar un poco más. Por ahora no”, explicó en cuanto a una posible nueva etapa en la Franja.
Pero el día que Albarracín decida volver una vez más a Guaraní, seguramente será bienvenido y los hinchas le recordarán su paso por ese Argentino A 2013/14 y el gol que valió un ascenso.
Bartolomé Mitre no pudo romper el cerco defensivo de Juventud Antoniana y debió conformarse con un 0-0 en casa, en el marco de la fecha 14 del Torneo Federal A, la tercera categoría del fútbol argentino. El conjunto conducido por Miguel Ángel “Pico” Salinas sumó así un punto que le permite tomar distancia de tres unidades sobre sus perseguidores, los formoseños San Martín y Sol de América.
Como ocurrió en el primer cruce entre ambos en el mes de marzo, Tokio le volvió a ganar a Mitre el clásico posadeño, esta vez por 71 a 66, por la Liga Federal de básquet y se acomoda en la tabla. El Oriental se paró mejor en la cancha y a pesar de que el duelo fue parejo, por momentos picantes, la visita sacó a relucir su juego colectivo, con buenos aportes de Lucas Landi y Daniel Tabbia para llevarse el partido de anoche jugado en el estadio auriazul, ante un buen marco de público.
La historia cuenta que Antonio Alegre, histórico presidente de Boca, fue a ver a un jugador de la primera de Tristán Suárez, pero como llegó temprano pudo observar la reserva: allí, un flaquito desfachatado hacía de las suyas con la 10. Y la propuesta llegó de inmediato: «pibe, querés ir a Boca». Carlos González, el protagonista, arriesgó cuando pocos lo hacían. Corría el año 87 cuando convenció a su mamá para probar suerte en Buenos Aires después de un vertiginoso ascenso por las categorías menores de Huracán de Rocamora, el club de sus amores, donde dio sus primeros pasos de niño. Y la apuesta tuvo sus frutos: llegó al Xeneize en la etapa del «Pato» Pastoriza como DT y se instaló en La Candela. “Viví con muchos chicos, Medero, el Negro Lepe, Claudio Benetti. Nunca me puse a pensar dónde uno está parado, ahora me arrepiento de muchas cosas, hasta de sacarme fotos con Batistuta, Latorre. Vivía en el mismo edificio del Chino Tapia, que me llevaba a los entrenamientos”, recordó.
Lunes 25: Fútbol. 15.45 hs. Bartolomé Mitre vs Tucumán Central, por la 10° fecha del Federal A, en Rocamora. Lunes 25: Futsal. 18.30 hs. Comienza el Argentina C20 en Esquina (Corrientes) con la participación de Posadas y Misiones Interior. Martes 26: Vóley. 21.00 hs. Argentina vs Venezuela, primer amistoso de selecciones en el CePARD. Miércoles 27: Fútbol. 15.00 hs. Jorge Gibson Brown vs La Canterita y Bartolomé Mitre vs Crucero del Norte, por la 10° fecha de la Súper Liga. Jueves 28: Vóley. 21.00 hs. Argentina vs Venezuela, segundo amistoso de selecciones en el CePARD.
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