
Gastón Molina, el Turco García y Moncho Medina siguieron de cerca las alternativas de la prueba (Fotos: Natalia Guerrero, El Territorio)
Más de 1.000 chicos de entre 8 y 16 años intentaron este sábado en las instalaciones del club San Francisco de Posadas dar el primer paso en busca de un sueño dentro del fútbol. Ese mismo sueño que alguna vez tuvieron futbolistas hoy consagrados como Rodrigo De Paul, Lautaro Martínez, Matías Zaracho o Ricardo Centurión, entre otros.
Es que los «cazatalentos» del Racing de Avellaneda, que hace algunos años descubrieron a varios de los jugadores que hoy forman parte del seleccionado argentino, desembarcaron en la capital de Misiones con el objetivo de observar y seleccionar jugadores para llevarlos a probar a la Academia.
La prueba en el San Francisco se llevó a cabo gracias la gestión de Gastón Molina, ex jugador de Racing que aún mantiene un vínculo estrecho con la entidad de Avellaneda.
En el evento, que se desarrolló desde las 8 de la mañana y hasta las 20 (con un parate en el horario de la siesta) participaron chicos de las categorías 2005 a 2013. Mientras los pequeños futbolistas intentaban desplegar todo su talento sobre el verde césped en los aproximadamente 30 minutos que duraba la prueba, Claudio «Turco» García y Ramón «Monchi» Medina (el gran detector de talentos de Racing) observaban con atención y tomaban nota de los posibles seleccionados.
“Trabajamos de esta manera por todo el interior del país viendo chicos. Vemos qué hace falta en cada división y a partir de eso buscamos jugadores en posiciones puntuales, hacemos foco en eso. Después si aparece algún ‘distinto’ también lo anotamos”, le explicó el Turco García a El Territorio mientras miraba uno de los partidos de la 2008.
“Si el jugador todavía es muy chico se le hace un seguimiento con la intención de llevarlo en algún momento. Si tiene un familiar en Buenos Aires es más fácil y de no ser así esperamos a que se libere algún lugar en la pensión y lo llevamos una semana. Después si queda ya se encarga otra gente. Nosotros hacemos el primer contacto, después decide otra gente”, explicó el Turco.
El ex delantero de Racing, Huracán y la selección argentina detalló qué es lo que tienen en cuenta al momento de observar para que un jugador sea seleccionado y también destacó el trabajo de Monchi Medina, el del ojo clínico.
“Acá podemos ver si un chico tiene talento, pero después la verdad está allá. Te das cuenta por cómo se para, por la forma de encarar. Pero el que sabe más de eso es Monchi, que descubrió jugadores como Centurión, Zuculini o Zaracho, por nombrar algunos”, dijo.
Fueron más de 1.200 los chicos inscriptos para la prueba y llegaron al club San Francisco desde distintos lugares de la provincia, pero también de Chaco, Corrientes y Salta, que aprovecharon la ocasión y el fin de semana largo para visitar Misiones.
Nuevo proyecto
De la mano de Gastón Molina, en el club ubicado sobre la avenida Andresito (entre Lucas Braulio Areco -115- y Zapiola) se viene realizando un trabajo de reacondicionamiento para llevar a cabo un nuevo proyecto deportivo. “Hace seis meses empezamos a trabajar con un proyecto deportivo acá en el club San Francisco. Hicimos un mejoramiento del predio porque cuando llegamos estaba en condiciones de emergencia prácticamente”, contó Molina.
Luego, explicó la metodología para realizar la prueba de jugadores y habló sobre sus expectativas en el club: “Yo hace dos años soy representante de Racing a nivel nacional y estamos con el tema de la captación de jugadores. A raíz de este trabajo también pude relacionarme con otros clubes grandes del país y nuestra idea es poder generar oportunidades para los chicos de Misiones. Muchas veces pasa que un chico no queda seleccionado en una primera prueba, pero tiene condiciones y por eso se le da una nueva oportunidad en la prueba con otro club. Eso es lo que queremos hacer en el San Francisco, además nos confirmaron que vamos a jugar en la Liga Posadeña”, adelantó.
El ex arquero de Guaraní dio algunos detalles acerca de la jornada de ayer y aseguró que ya tienen varios jugadores seleccionados. “Se hacen partidos y cada chico tiene la posibilidad de jugar aproximadamente 30 minutos. Si algún jugador les interesa se lo deja jugar un rato más, se lo cambia de posición o se lo suma a otro partido. Hay varios que quedaron seleccionados”, aseguró
“Tuvimos que poner un cupo de inscriptos para cada categoría porque sino cada chico iba a jugar 10 minutos y no es la idea. Queremos que puedan jugar media hora y el que interesa que siga avanzando. Para los chicos que no llegaron a inscribirse en esta prueba tenemos prevista otra con otro club grande para el mes de abril”, adelantó el ex futbolista que se formó en las inferiores de Racing.
En cuanto a la visita del Turco García y Monchi Medina, el organizador del evento valoró que son dos personas que tienen una larga trayectoria en convocatorias de este tipo y ya descubrieron varios talentos como los antes mencionados.
“Ellos tienen un ojo clínico para detectar a los buenos jugadores. Se fijan en cosas que quizá nosotros no vemos. Hace muchos años que vienen trabajando en esto. Ellos son descubridores de jugadores como Rodrigo De Paul, Ángel Correa, Matías Zaracho, Lautaro Martínez. Yo también hago ese trabajo acá en la provincia, recorro distintos lugares y tengo una lista de jugadores seleccionados para que vayan formando parte de estas pruebas y también mandarlos a probarse directamente en Racing en un futuro”, dijo.
Para finalizar, Molina se refirió al gran potencial con el que cuenta Misiones en cuanto a futbolistas con futuro, pero también dijo que para formar un jugador se debe realizar un trabajo de “base”, que abarque todos los aspectos y no quedarse sólo con el talento.
“En Misiones hay muy buenos jugadores, pero no hay un trabajo de base. Un chico puede jugar bien a la pelota, pero para quedarse en un club tiene que estar preparado física, técnica y mentalmente. Hay que trabajarlo, no se lo puede llevar y que al poco tiempo vuelva frustrado. No sólo es un desafío deportivo, también hay un desarraigo, hay que estar lejos de la familia y si el chico en ese momento no está preparado se lo termina desperdiciando y quizá tenía un potencial tremendo. Esa es nuestra idea, ir trabajando de a poco con los chicos”, cerró.
Fuente: Facundo Álzaga, El Territorio.




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