Cuando menciona a El Brete siente un regocijo interno inexplicable. Confiesa sus sueños con el club, se describe frontal y se sincera en el diálogo.
Así Silvio Alvarenga, gestor del club de la Ribera, recuerda que todo tomó forma oficial “el 13 de enero de 2004”.
“Siempre destaco la confianza del presidente (de la Liga, Luis Valdovinos), fuimos con todas las ganas de participar y no nos cortaron. Después llegó la asamblea y muchos no estaban de acuerdo. (Se preguntaban) ¿Qué es El Brete? Nuestro apoderado les hizo entender cuál era nuestro proyecto”, evocó.
Alvarenga también recordó una semifinal en la que “el 50 por ciento quería perder en los penales y el otro 50 ganar porque no teníamos recursos para competir”. Claro, eran otros tiempos deportivos, lejos de este presente que lo tiene como actual campeón del Provincial de la Unión Misionera y uno de los representantes misioneros en el Torneo del Interior.
Narró que se manejan “siempre sobre proyectos que hoy llevamos adelante, tenemos un predio en (el barrio posadeño de) San Isidro para la cancha. Tengo la plena confianza. Somos un club afectado, real, por eso somos catalogados como el equipo de la Ribera”.
Hay una imagen imborrable del presidente de El Brete en 2004, en un hotel céntrico y con un saco azul a tono para la ocasión. No era para menos, el invitado especial era Julio Grondona -titular de AFA-, quien visitaba la tierra colorada luego de varios años.
Le acercaste una carpeta, ¿qué tenía?
Era la historia del club, él se sorprendió. Después hubo un imprevisto y él dijo ‘estamos como este club, en un brete’, jaja. Me felicitó y en ese momento me dio toda la fuerza. Yo le dije que teníamos toda la ilusión que nuestro club esté a nivel nacional.
¿Sos un tipo jodido?
No, soy un tipo recto, me gusta ir de frente, con la verdad. Me irrita cuando me mienten, porque los códigos de la vida -me enseñó mi papá- es que hay que ir de frente, no mentir. Lo que me enseñó mi viejo, laburar y las cosas que empezás tenés que terminar.
¿Y por qué algunos dicen que con Alvarenga no se puede negociar?
Siempre se va a negociar, cuando son coherentes. Los pocos dirigentes que te dijeron eso habrán sido unos pocos clubes. Siempre tuvimos buena relación y predisposición con los presidentes de clubes. Nunca tuvimos una objeción sobre un jugador, simplemente hay que hacerlo bien, cuidamos a los jugadores del club porque esto también es social, hacemos contención. Te digo, nos miraban de reojo y más cuando llevé un delegado que venía de una adicción, y hoy gracias a Dios tiene un trabajo. Así, a varios chicos los encaminamos al fútbol.
Hoy, en el fútbol misionero, ¿hay más gente que pone palos en la rueda que los que quieren ayudar?
Todos tenemos pensamientos distintos, por ahí algunos lo hacen sin mala leche y lo hace mal, a veces no podemos coordinar, pero creo que hay que crecer en esto. Te digo una anécdota: una vez hubo una reunión cuando Crucero estaba en el Argentino B y era equipo de la B (la categoría que ostentaba en la Liga Posadeña). Yo dije que teníamos que apoyarle, para que lleguen rápido y nosotros atrás, y me acuerdo que perdimos 20 a 2 esa votación. Soy un soñador, que juegue un equipo misionero con jugadores misioneros, creo que, con 44 años, tengo pila.
¿Con qué club no tenés relación?
Tengo con todos, gracias a Dios no me negaron nada. Mi forma de ser, mi personalidad a veces molesta. Pero si molesta ser frontal, me mantengo en lo mismo, cuando me mentís te pongo la cruz.
¿Hubo alguien que te fue mala leche?
¿De los clubes? No, no, no pude ver eso, te soy sincero, no, no.
Con (Hugo) Troche tenés una relación especial, ¿le beneficiaste o le perjudicaste?
Lo iniciamos, lo encaminamos. Ustedes tienen una nota, en El Territorio, donde él cuenta bien su historia. Veíamos que era buen jugador, un buen chico. Voy a lo de mi yerno y quiero lo mejor para él.
¿Sabés por qué la pregunta? Debido a que dicen ‘Troche podía estar más arriba, pero el suegro le corta la carrera’.
Esa no es la manera de decir, yo sé lo que percibe un jugador que está en un nivel superior. Y mi molestia es por qué no llegar a un arreglo económico… si él dejó todo donde jugó. En Guaraní, Candelaria, un chico humilde, por ahí estos grandes señores… tengo una visión clara, y no voy a dejar que nadie lo utilice. Es jugador del club, nuestro ídolo, mi yerno y es como un hijo. No me interesa lo que algunos digan, porque no tengo problema de hacer un debate sobre lo que quieran, no van a venir a dar la cara. Soy un tipo de pueblo.
¿Cuál fue el error que más sentiste en este período?
Mirá, nunca me puse a analizar esto. En lo futbolístico te puedo decir que nunca jugué algo grande, por eso no sé si cometí un error. Por ahí no me doy cuenta.
¿Y el mayor acierto?
Fue fundar el club, porque a los que hemos pensado, hoy El Brete es conocido en la provincia. Cuando jugamos el Provincial le expliqué a los dirigentes nuestra razón social.
¿Te trabaja en la cabeza ver a El Brete en el Argentino B?
Siempre sueño con que El Brete llegué a lo más lejos. Le quiero ver en lo más alto, pero la realidad es que trabajamos de forma precaria, no tenemos el apoyo que necesitamos. Lo positivo que saqué es que aprendimos como se hace para llegar, pero tiene que estar acompañado, lastimosamente, por el vil metal. Hay cosas que no quedan en tus manos. Hoy con lo poco que percibimos, los chicos se sienten profesionales, ese es el camino.
Fuente: territoriodigital.com



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