Convencido de que lo fundamental pasaba por no perder, Candelaria hizo negocio este sábado en Villa Cabello. Por el partido de ida de los cuartos de final del Clausura posadeño, igualó 1 a 1 con La Picada como visitante, y con empatar en la revancha, como local, le alcanzará para ser semifinalista.
En el oeste posadeño, La Picada -único equipo que le ganó a Candelaria en el certamen, en el cierre de la fase regular- hizo un flojo primer tiempo, pero se recuperó en el complemento, aprovechó un error visitante y terminó dejando una mejor imagen que el Rojiblanco.
Con siete de 11 titulares con pasado en el Argentino A, Candelaria llevó a cabo un planteo interesante y ambicioso. Con la premisa de jugar por abajo, y darle rodaje a un tridente muy bien dotado técnicamente (Alegre-López-Pérez), el técnico Ponce logró el objetivo de controlar el juego, le quitó la pelota al dueño de casa y originó las ocasiones más claras de gol.
Aunque Sánchez tuvo la primera para el local en el arranque, Duto, dos veces, y Ortega, de volea en el punto penal, dejaron pasar situaciones muy claras como para la apertura de Candelaria, que tuvo en Adrián Alegre a su hombre cerebral.
Pero el leve predominio visitante recibió su premio en la primera jugada del complemento. Antes de que se cumpla el minuto de juego, Pérez peinó un largo pelotazo, la defensa verde se mostró desarticulada y Marcelo López, en su nueva ubicación de nueve, definió abajo con un zurdazo cruzado que hizo estéril la estirada de Rodríguez. Así, La Picada, que sólo desniveló por momentos a través a Sequeira y Ramírez, pagaba caro su desorden del medio para atrás.
No obstante, a partir de la desventaja, el elenco de José Luis Benítez fue tomando las riendas del juego.
Sánchez empezó a desequilibrar por su andarivel, Monges aportó desde el banco y las acciones comenzaron a revertirse. De todas maneras, fue un fallo visitante (mano de Núñez dentro del área bien interpretada por Flores), la que le dio a Torres, de penal, la posibilidad de igualar el score.
En los 25’ finales el anfitrión dejó una mejor imagen, visitó de manera asidua el arco de Monzón y hasta acarició la victoria, pero no salió del empate, por lo que deberá ganar en la antigua capital provincial para estar entre los mejores cuatro del Clausura.
Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.



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