La apasionante definición del título de la temporada 2009/10 de la Liga Posadeña, tendrá un tercer y decisico partido.
Este domingo, Guaraní venció como visitante a Bartolomé Mitre 1 a 0 y deberán encontrase el miércoles próximo, en Villa Sarita.
Elián Kopp, sobre los 28′ de la etapa inicial, anotó el único gol del partido.
Habrá tercer partido entre Guaraní y Mitre y se jugará en Villa Sarita.
Sin desplegar el fútbol atildado y prolijo de siempre, pero con el pragmatismo como fiel ladero, Guaraní venció a Mitre por 1 a 0 en la segunda final del torneo Oficial posadeño y forzó una tercera y definitiva final para conocer al nuevo rey del fútbol capitalino.
El conjunto franjeado, que debía ganar o ganar en Rocamora para estirar la definición tras caer 3-1 en la ida, aprovechó una de las pocas ocasiones de gol que hubo en el partido, facturó a través de Elián Kopp promediando el primer tiempo y después se dedicó a defender con uñas y dientes la diferencia.
Así, tal como lo establece el reglamento, el ganador del Apertura y el ganador del Clausura se enfrentarán el próximo miércoles, en Villa Sarita (así lo acordaron los dirigentes de ambos clubes) en el choque que determinará si la Franja recupera el trono después de cuatro años o si el Auriazul se queda con el bicampeonato tras la consagración del año pasado.
Convertir, aguantar y festejar
Ganarle a Mitre en Rocamora no es cosa sencilla para nadie. Incluso para este Guaraní que, tras el dolor que significó la eliminación en el Argentino B, apuesta todas sus fichas al torneo local con jugadores de categoría superior.
Con Moyano, Valdez, Silva y Romero, aunque sin el suspendido Godoy ni el cansado López García, Guaraní salió a atacar a Mitre aunque sin demasiados peso ofensivo.
El Auriazul, por su parte, con el regreso de Fabián Sosa en la conducción por el suspendido Ojeda, no se preocupó demasiado a la hora de generar peligro, ya que sabía que las necesidades estaban en la vereda de enfrente.
Sin embargo, Sánchez Ocaña pudo haber liquidado el partido, la serie y el campeonato si, antes de que se cumplan dos minutos de juego, convertía la chance más clara de gol que originó el dueño de casa a lo largo de los 90 minutos.
A diferencia de lo que sucedió en la ida, cuando el buen estado del campo de Villa Sarita posibilitó ver jugadas colectivas, maniobras asociadas y traslado a ras, la cancha de Mitre obligó a jugar por arriba.
El mal pique de la pelota tornó el juego muy disputado, el vértigo cedió terreno ante la aspereza y los cruces sin pelota se hicieron progresivos en cada acción dividida.
Y ante un panorama así, no muy alentador al menos para el espectáculo, se sabía que el que golpeaba primero podría encaminar el rumbo a su favor. Y esto lo hizo la visita a los 28’, cuando Kopp y Ledesma armaron una magnífica jugada por izquierda que derivó en el latigazo de zurda del primero para el 1-0 franjeado.
Conseguida la ventaja, Telmo Gómez afianzó el doble cinco en el medio, mandó a presionar en los costados y los mediocampistas dejaron sin ideas a Sosa, el diferente.
La solvencia defensiva, con Valdez, Moyano y Solís como estandartes, comenzó a desarticular cada intento auriazul, y sólo el criterio de Silveyra en el círculo central le dio alguna que otra opción al local.
En el cierre de la primera parte vio la roja, por doble amonestación, José Romero, y entonces quedaba picando la pregunta acerca de cuánto aguantaría la Franja de cara al complemento.
Ahí, ante la ausencia de atacantes en el banco, Vergara mandó a la cancha a Rubén Acosta para complementar y acompañar a Manolo, pero Cochi no ofreció mucho más allá de pivotear y su rápida expulsión le facilitó las cosas al fondo visitante.
Pese a quedar 10 contra 10, Guaraní cedió toda iniciativa y apostó decididamente a la contra. Los ingresos de Damiano por Duarte, primero, de Cardozo por Kopp, luego, y de Silva por Barrios, más tarde, reforzaron esa hipótesis conservadora.
La solidaridad en cada relevo, el incesante sacrificio en cada línea y las gotas de sudor derramadas le permitieron a los jugadores de la Franja entonces quedarse con la segunda final y sumarle más dramatismo al Oficial posadeño.
En Villa Sarita se jugará la finalísima
El reglamento establece que en caso de una tercera final, ésta debe llevarse a cabo en un terreno neutral. Sin embargo, los dirigentes de Guaraní y Mitre se pusieron de acuerdo y decidieron que la tercera final se juega en Villa Sarita, el miércoles a las 15.30.
Tras haber ganado 3-1 en la ida y caído 1-0 en la vuelta, el Auriazul se consagrará con el empate, ya que entonces entrará a tomar vigencia la diferencia de goles en los primeros partidos. Para festejar, Guaraní deberá ganar.




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