Una de las elecciones más esperadas de los últimos tiempos se concretará este viernes en la sede de calle Catamarca, donde los clubes afiliados deberán definir el próximo presidente entre el actual, Luis María Valdovinos, que va por su tercer período o Edén «Buby» Fernández, actual director de la filial Misiones de la Escuela de Técnicos de la AFA.
Muchas reuniones se han concretado en los últimos días entre los candidatos y los clubes, buscando el apoyo que se traducirá en el voto.
Todo parece indicar que el poco tiempo del que dispuso Fernández para captar la adhesión de los afiliados, en particular los más tradicionales, será el factor decisivo del acto eleccionario.
El apoyo que le prometieron La Picada, Candelaria y Garupá Propiedades y de algunos clubes del ascenso, no le alcanzará para ganar la elección, pero de todas maneras, según comentaron por lo bajo en su entorno, ésta sería una prueba a futuro y una manera de alertar sobre algunas necesidades insatisfechas.
Valdovinos cuenta con el apoyo de Guaraní, Crucero, Mitre, Brown, Atlético Posadas, Huracán y, aunque no lo hizo público, El Brete, de los clubes que aportan tres votos.
También lo apoyarían Sporting y Yacutinga, de los clubes de la «B» que suman dos votos.
Es decir que el actual titular contaría con los votos suficientes como para pensar que será reelecto.
Un llamado de atención
Dejando a un lado la asamblea y la elección de este viernes, queda en evidencia que existen diferencias de opiniones sobre la conducción de Valdovinos, algunas de ellas con sobradas razones y, otras, porque aspiran a un cambio de figura.
El lugar que se ha ganado el dirigente en el ámbito nacional es un dato no menor de la importancia que tiene para todo el fútbol posadeño y misionero en general cualquier gestión que haga ante el Consejo Federal y la AFA.
La crítica que se le hace a menudo tiene que ver con el aspecto económico (los altos costos de los espectáculos y la cuota de afiliación) y el manejo muchas veces unipersonal de cuestiones importantes a resolver.
Sin tener demasiados elementos como para juzgar la crítica, las quejas deberían ser un llamado de atención y un aspecto a corregir -si es certero el reclamo- para el futuro.
Claro que, muchas veces, la toma de decisiones de Valdovinos tiene que ver con la escasa participación de los clubes y el poco interés que muchas veces demuestran en temas relevantes.
Deberes pendientes
Sea quien fuere el ganador de las elecciones, el fútbol posadeño tiene muchos deberes por hacer.
Aumentar los escenarios donde jugar la elevada cantidad de partidos que se programan semanalmente, resulta imprescindible.
Mejorar los pisos de los campos de juego donde se disputan los torneos de primera, casi una necesidad imperiosa.
Dotar y adecuar los sistemas lumínicos de todas las canchas, es fundamental para desarrollar la actividad en horarios que no son apropiados para esta zona del país.
Remodelar las condiciones de los estadios (limpieza, sanitarios en condiciones, etc.), debería ser otros de los objetivos a corto o mediano plazo, con el fin de recuperar la asistencia a los escenarios, para que vaya la familia y retornen esas verdaderas fiestas populares de décadas pasadas.
Hay mucho por hacer, pero justo es reconocer que en apenas siete años, la Liga Posadeña se ha puesto de pié luego de estar al borde del colapso.



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