La categoría 99 de la Escuela de F+utbol de Verano del Club de Empleados Legislativos de la provincia de Misiones, se consagró este domingo campeón invicto del VII Torneo Internacional «Copa Ciudad de Encarnación» que se desarrolló en el vecino país desde el 31 de enero.
Con un juego vistoso y lleno de emociones, el conjunto dirigido tecnicamente por la dupla Orlando Vargas y Carlos Giménez se impuso al equipo de «El Mirador» de Paraguay por 2 a 0.
Los goles del representante argentino fueron convertidos por el lateral izquierdo Ivan Ruiz y por el delantero Darío Vargas.
Luego de un primer tiempo, donde el conjunto misionero tenía el control territorial y un leve dominio sobre su rival, pero sin llegar con mucha claridad al arco defendido por el arquero de El Mirador, los equipos se fueron al descanso con un 0 a 0 que dejaba abierta las ilusiones de ambos equipos.
El segundo tiempo no fue nada parecido a la primera etapa y con el ingreso de Francisco Simone de lateral izquierdo, soltando a Ivan Ruiz como carrilero por ese sector, lo que parecía ser un leve dominio de Misiones en el primer tiempo se convirtió en un dominio abrumador del conjunto posadeño.
Cuando transcurrían apenas 5 minutos de la segunda etapa y luego de robar una pelota en la mitad de la cancha, fue justamente Ivan Ruiz quien sacó un fuerte zurdazo desde aproximanamente 25 metros que dejó sin chances al arquero paraguayo, 1 a 0, y a tranquilizar el juego, se escuchaba al técnico Carlos Giménez desde el banco.
Los pequeños hacían caso y empezaban a tocar y hacer correr la pelota dejando a Facundo Gonzalez de punta y a Darío Vargas esperando su oportunidad entre los dos centrales paraguayos.
Cuando el tiempo de juego indicaba 12 minutos, tras una falta pasando la mitad de la cancha sobre la banda izquierda Facundo Gonzalez se dispuso a ejecutar un tiro libre indirecto pegado casi al banco de suplentes de Misiones y tras escuchar las indicaciones del cuerpo técnico envió un fuerte disparo que fue empalmado de primera por el delantero Darío Vargas quien con un remate fuerte y preciso dejó parado al arquero decretando el 2 a 0 que daba ya por terminado el pleito, solo faltaba esperar el pitazo final. En el preciso momento en el cual el juez del encuentro indicó que el tiempo de juego habia finalizado, la euforia y emoción de los chicos y cuerpo técnico se vio reflejada al observar a los aproximadamente 30 familiares que entraron al campo de juego con la bandera Argentina a fundirse en un fuerte abrazo con esos niños de apenas 11 años que habían logrado cumplir el sueño de representar a la Argentina y consagrarse campeones.
Fuente: gentileza Orlando Vargas.



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