Cuando le hablan de la cancha al simpatizante genuino de Atlético Posadas se reabre una herida que todavía cuesta cicatrizar. Hace diez años el Decano veía cómo su predio, que supo cobijar innumerables historias futboleras, se despegaba de los colores negro y blanco y pasaba a manos privadas -luego de un remate judicial- que dio inicio a Atlético Misiones.
A pesar de ello el club sobrevivió a la tormenta, se acomodó como pudo y continuó en competencia, con la sede social como único espacio físico para debatir de qué manera continuaría la lucha, en gran parte en la Legislatura y el ámbito judicial.
Hoy, a poco más de un año de celebrar el centenario, Atlético Posadas continúa en competencia en los torneos organizados por la Liga Posadeña, mientras la dirigencia e hinchas plantean la preocupación por las actuales instalaciones del ex estadio.
“Hay dos cosas que quiero recalcar, que es la desafiliación del supuesto Atlético Misiones, que al principio pintaba como un club que iba a trabajar con los chicos, que estaba afiliado a la Liga Posadeña y hay que respetar ese principio. Pero nosotros denunciamos hace unos años que era un cartón pintado, que era fantasía. Podíamos habernos equivocado, pero hoy podemos decir que no nos equivocamos porque está cerrado, no les deja a los chicos entrar a hacer fútbol y no tiene más categorías. Quiere decir que todo lo que hicimos lo palpitábamos”, explicó Ricardo Domínguez, ex presidente del club.
“Hoy, los vecinos no podemos mantener los brazos cruzados, algunos somos ex jugadores, algunos son socios, pero el Atlético Posadas es un sentimiento”, destacó Domínguez.
El grupo de dirigentes fue contundente: “Hay 100 años de historia”, dijeron. “En el Nordeste no hay uno que nos gane en antigüedad, hace diez años de ese hecho y no desaparecimos, con lo poco que tenemos y el esfuerzo de todos seguimos manteniendo el fútbol”, resaltó el vice Jorge Lutz.
Coincidieron en que el hecho de que el Decano se mantenga fue por quienes realmente lo quieren al club. “Después del remate fuimos a pelear para recuperar, se remató por 79 mil pesos y no hubo forma, porque la ley dice que una vez que se hizo el depósito no se puede volver atrás. Ellos querían hacer un hipermercado acá y conseguimos primero, declarar patrimonio, y la Municipalidad sacó una ordenanza que no se podía realizar ninguna modificación; después conseguimos en la Cámara de Diputados la ley que se declare a esto de utilidad pública y salió esa ley; todavía está en vigencia pero el que recupera es la Provincia y después ellos dirán a quién le doy”, resaltó Lutz.
Una vez consumado el remate en 2001 el predio pasó a manos de Carlos Caravante, quien formalizó un nuevo club -Atlético Misiones- que de a poco se ganó un lugar en el fútbol posadeño, principalmente por el acentuado número de chicos diseminados en las distintas categorías de la Liga. En las últimas temporadas, ese fuego se apagó en el Tricolor a tal punto que dejó de intervenir en los torneos posadeños, situación que sembró preocupación por el “abandono” del predio, según confiaron.
“Estamos haciendo tratativas, solicitamos una entrevista con el Gobernador (Maurice Closs). Hablamos con el fiscal de Estado (Fidel Duarte) y nos dijo que el Gobernador estaba interesado pero que esto se termine, que haya un arreglo (con Caravante), que no siga el juicio, que no haya reclamo de plata. Es todo un problema no tener un estadio. No pedimos que nos regalen nada, consideramos que el club es muy requerido -por la ubicación- y presentamos un proyecto para que nos terminen el tinglado, para que esto sea un polideportivo. Necesitamos ese empujón, esta comisión es muy dinámica y trabajamos para no pedir, pero como todas las cosas necesitamos el envión”, exclamó el presidente del decano, William Aldana.
El máximo dirigente del Decano puso énfasis en que “se mantuvo la actividad del fútbol y le agregamos otras actividades. Trabajamos con colegios, estamos abiertos a la sociedad y pedimos que los que tengan un amor al club nos den una mano, estamos reteniendo en estos momentos a 200 chicos y la mitad de esos chicos son de Atlético Misiones, que no tenían lugar y el club le abrió las puertas”.
A pesar de que aún hay fuerzas, Aldana sugirió que “nos cuesta mucho” en este escenario y que no son ajenos a la ley. Sin embargo, “si el Gobierno nos dice, le damos el usufructo a ustedes, con eso estamos más que satisfechos”, se esperanzó.
Domínguez recordó con precisión que el 23 de noviembre del 2003 salió la ley 4016 por unanimidad en Diputados, aprobado a la semana por el exgobernador (Carlos) Rovira. “Peleamos dos años para que se active esa ley, pero no se llegó a un acuerdo y tuvimos que rogar para que se inicie una acción legal a través de la Fiscalía de Estado”, resaltó.
El mismo dirigente admitió que “hinchan” todos los días para que no prescriba y que hace escasos meses recibieron la negativa de Caravante cuando se le planteó la posibilidad de que ceda el terreno para que los chicos entrenen. “Entendemos que no quiere que Atlético Posadas vuelva a surgir”, coincidieron.
A la hora de hablar de números, Domínguez fue explícito: “Cuando intervino el tribunal de Casación fijó un monto: de 1.166.000,20 pesos, se hizo contactos para hablar con Carlos Caravante a través del gobierno, con el doctor Closs. Le dijeron que ponían un millón y medio ya y respondió que quería dos; juntaron dos y quería dos y medio y ahora parece que pide cualquier cosa. Hay una falta de voluntad. No tenemos nada contra él, porque el remate fue legal, fue una mala administración y lo que queremos no es para nosotros, es para nuestros nietos, los jóvenes”.
El común denominador está muy claro para este grupo de fanáticos de Atlético Posadas. En todo este período hubo fuerzas extras para sostener en lo alto la bandera del club. Y qué mejor explicación que las palabras del presidente: “El Atlético no va a morir”, disparó.
Optó por el silencio
Carlos Caravante, responsable de Atlético Misiones, prefirió no realizar declaraciones públicas cuando El Territorio lo indagó y sólo aseguró que “nadie de Atlético Posadas habló conmigo”.
Sin embargo, hace algunos meses recibió la clausura del club por disposición del Juzgado de Faltas a raíz de que, según el dirigente, no cumple con varios requisitos imprescindibles.
Por otra parte, Caravante aclaró que está trabajando para reacondicionar las instalaciones, tanto el campo de juego como la misma sede, y que nunca el club estuvo en estado de abandono, como sugirieron las voces de Atlético Posadas.
Semanalmente la cancha era utilizada como lugar de entrenamiento para equipos de la liga interprofesional.
Fuente: territoriodigital.com




1 comentario
que diferencias entre nuestro obeso gober y su jefe el chaqueño jajaja