Candelaria, que en semis había goleado a Brown, venció con autoridad a Guaraní 3 a 0 y se llevó la primera final.

Ayer, en la primera final, el Rojiblanco goleó por 3-0 a Guaraní y quedó a un paso de adjudicarse la primera mitad del campeonato Oficial de la temporada 2014. El equipo de la antigua capital provincial, que en semifinales había goleado por 4-1 a Brown como visitante, otra vez sacó rédito del buen momento de sus jugadores más ofensivos y con goles de Germán Ramírez, Marcelo Parra y Mauricio Piris terminó redondeando un gran triunfo ante un desdibujado equipo franjeado.
Pese a la abultada victoria, y como el reglamento arcaico de la Liga no considera la diferencia de goles en las series finales de ida y vuelta, el conjunto dirigido por Hugo Monzón deberá no perder en la revancha, el próximo jueves en cancha de Atlético Posadas, para adueñarse del Apertura.
El elenco conducido técnicamente por Telmo Gómez, que en la instancia anterior había eliminado con lo justo a La Picada, intentó respetar el libreto del DT y manejar la pelota a ras del piso, pero el dueño de casa no regaló un ápice y apretó en cada sector de la cancha, recuperando la redonda y haciendo jugar a los que más saben.
En este sentido, Tito Alegre fue la manija de Candé, mientras que Ramírez y Parra también rompieron juego surcando los costados.
El primer aviso del anfitrión llegó a los 19’, cuando Piris asistió al mencionado Alegre y éste reventó el travesaño con un violento remate en la chance más clara. Pero enseguida nomás, a los 21’, Germán Ramírez aprovechó un pase entre líneas, le ganó en potencia a su marcador y cara a cara con Vera definió de puntín, contra el palo izquierdo del uno, para establecer el a esa altura justificado triunfo .
Guaraní, más allá de las ganas de López, fue incapaz de cortar el circuito de juego local, y los jóvenes delanteros Maidana y Verón reiteradamente perdieron sus duelos ante la experiencia y seguridad de Gabriel González y Roberto “Pili” González.
El partido empezó a desintegrarse a los 25’, cuando Marcelo Parra capitalizó una pelota parada en el corazón del área y, sin marcas, sólo tuvo que direccionar el frentazo para estirar ventajas.
Teniendo en cuenta el reglamento de Liga, todo hacía suponer que en el complemento se vería un Rojiblanco más relajado, pensante y no tan dinámico. Pero lejos decuidar piernas, los dirigidos por Monzón salieron a liquidar el pleito, y lo hicieron a los 16’: milimétrico pase entre líneas para Piris, que controló, calibró la mira y la puso contra un palo para el lapidario 3-0.
Ahí sí el local cerró el juego, mientras que Guaraní fue al frente más por compromiso que por ideas de juego. Por lo hecho ayer, Candelaria es favorito en la revancha; la Franja deberá mejorar, dar el golpe y prolongar la definición.



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