El torneo Apertura de la Liga Posadeña de Fútbol tiene un nuevo monarca. Guaraní Antonio Franco fue efectivo cuando el momento lo requería y superó 1 a 0 a Candelaria para adueñarse de la primera mitad del torneo Oficial.
El único gol fue obra de Walter Antúnez a los 33’ del complemento.
El encuentro mostró paridad en todas las líneas con dos tiempos totalmente distintos.
La primera mitad fue una apuesta de ambos bandos para el estudio de esquemas, con un abuso extremo del cuidado y la falta de profundidad, suficientes para hacer bostezar a más de uno de la aceptable concurrencia en Villa Sarita.
Candelaria mostró su arma ofensiva en los pies del enganche Adrián Alegre, jugador clave a lo largo del certamen y de gran valor en las dos finales previas.
Además, el fondo estuvo bien cubierto con el experimentado Roberto González. Aun así, la Franja se las arregló para generar juego con las triangulaciones de Leandro López, Fernando Maidana y Rodrigo Bareiro, jugadores de velocidad en la delantera.
La más clara llegó sobre el final con una apilada de Bareiro en el área, aunque sin definición clara.
El complemento revirtió la intensidad. Ambos conjuntos salieron decididos; entonces no tardó en aparecer el juego que le gusta a la gente, el juego del ida y vuelta.
A los 9’, Mauricio Piris sacó a relucir sus dotes de referencia de área bajando un centro de cabeza para que Alegre remate por encima del arquero Facundo Vera; la pelota se estrelló suavemente en el poste y se alejó del arco. Fue la más clara de Candé en el partido.
Guaraní no se puso nervioso y siguió apostando al armado. Y de tanto insistir el gol llegó desde el banco. Telmo Gómez hizo ingresar a Walter Antúnez y en apenas dos minutos el joven la mandó a guardar de cabeza en el área chica, aprovechando un centro desde la izquierda de López.
Con el 1-0 Candelaria salió a buscar un empate, que nunca llegó. Fue victoria y la copa se quedó en casa.
Fuente: El Territorio.




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