
El Bocha convocó a las futuras promesas. Más de 500 chicos de entre 12 y 16 años desplegaron sus atributos en la prueba de jugadores que el máximo ídolo del Rojo realizó en el predio de la Acefa (Foto: Facundo Correa, El Territorio)
Requerido por todo el mundo, el Bocha se cansó de firmar autógrafos, posar para las fotos y ver un poco, en realidad bastante, de fútbol infantil.
Es que el máximo ídolo de la historia de Independiente, ganador de 14 títulos (cinco campeonato locales y nueve internacionales), buscador de talentos del club de Avellaneda, estuvo durante más de ocho horas observando bajo el sol los atributos de chicos de 12 y 16 años que se acercaron al complejo de Acefa.
Descansando en una reposera, bajo la tenue sombra del techo del banco de los suplentes, Bochini miró atentamente a los más de 400 chicos que en mini partidos de 20 minutos se animaron a tirar magia para recibir el ‘bien pibe’ o el ‘cuánto atrevimiento’ que cada tanto largaba el Bocha.
Los más chicos (categorías 2002, 2001 y 2000) salieron a la cancha a la mañana, mientras que por la tarde dijeron presente los más chicos.
Si bien la mayoría de los chicos llegaba de distintos puntos de la capital provincial, también dijo presente una delegación de Eldorado. Muchos acudieron con sus padres, desesperados por llegar a tiempo y poder mostrar algo distinto.
José Luis Ayala, que se prepara para fundar un nuevo club en Garupá, fue quien tomó la posta para traer al crack; de hecho fue quien lo trajo hace poco tiempo atrás a probar jugadores en Candelaria.
Tras observar durante un buen tiempo a los pibes, algunos de los cuales ni siquiera pudo llevar la pilcha y debió pedir prestado, Bochini entregó una lista de 25 nombres que a partir de los próximos días trabajarán juntos aspectos físicos y tácticos para llegar mejor preparados al viaje que harán justamente a Avellaneda, los días 21, 22 y 23 de mes, para una nueva prueba en el Rojo.
Estos chicos recibirán la notificación de su convocatoria durante la semana, y seguramente ahí llegará el momento de recaudar fondos para hacer posible el sueño de muchos pibes que, a su corta edad, ya piensan en grande.
“El Bocha realmente quedó conmovido por la cantidad de chicos que se acercaron al predio; fueron muchos y no puede ver a todos, pero los chicos no quieren dejar de venir cuando saben que viene”, dijo Ayala con una clara mueca de satisfacción.
Fuente: El Territorio.



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