Aprovechó el factor externo

Mitre primero fue víctima del viento en contra, pero luego lo terminó aprovechando para igualar 1-1 con La Picada en Villa Cabello y meterse en una nueva final de la Liga Posadeña de Fútbol.

Aprovechó el factor externo

Tiro de gracia. Cuando Mitre perdía 1-0 con La Picada y peor la pasaba, Matías Fesztein aprovechó una falla defensiva y marcó el 1-1 en Villa Cabello, que depositó al Auriazul en su tercera final consecutiva de la Liga Posadeña de Fútbol (Foto: Facundo Correa, El Territorio)

En un partido que estuvo a punto de suspenderse y que vergonzosamente comenzó una hora más tarde de lo previsto por falta de efectivos policiales, Mitre igualó ayer 1-1 con La Picada en Villa Cabello y, gracias al 1-0 que había conseguido en la ida, se metió nuevamente en la final del torneo Clausura de la Liga Posadeña de fútbol.

El Auriazul no jugó un gran partido pero se las ingenió para acceder una vez más a la definición del fútbol capitalino, instancia en la cual se cruzará con El Brete, que el viernes había dejado en el camino a Corpus.

Primero, la vergüenza
El duelo de ayer por la tarde en Villa Cabello estaba programado para las 16. Los dos equipos y la terna arbitral estaban presentes para comenzar el cotejo, pero faltaba un protagonista fundamental para llevar a cabo el espectáculo deportivo: la Policía.
Luego de una hora de espera y ante la impaciencia del público, las fuerzas de seguridad se hicieron presente y la revancha de la llave semifinal se pudo llevar a cabo.
Durante todo el partido, el intenso viento fue uno de los principales protagonistas en la cancha del Tren del Oeste. Porque cuando el desarrollo del partido se tornaba aburrido y sin un claro dominador, Fernando Sánchez intentó parar un balón luego de un centro desde la izquierda y -casi involuntariamente- terminó metiendo la pelota en el ángulo de Marco Sotelo, quien claramente se vio sorprendido por la parábola que hizo el esférico en el aire producto del intenso viento.
Ese gol que llegó totalmente fuera de contexto en un partido que pintaba para el bostezo le dio otro aire al dueño de casa y dejó visiblemente golpeado al visitante, que tardó algunos minutos hasta absorber el golpe.
Sin embargo, ese viento que lo perjudicó en el arco propio terminó ayudando al Auriazul en el arco contrario. Cuando faltaban cinco minutos para la finalización de la primera etapa, llegó un centro bien ejecutado desde la derecha por Fernando Yegros. Javier Molina calculó mal en la salida de arriba con el viento en contra y la pelota le cayó a un solitario Matías Fesztein, quien solamente tuvo que empujarla con el arco vacío para llegar a la igualdad.
Si la ventaja para La Picada significó un golpe para Mitre, el empate fue aún mucho más duro para el equipo local, que se fue al descanso masticando bronca.
En el amanecer del complemento, el destino pareció darle otra mano al Verde. Tan sólo dos minutos habían pasado y Kevin Llorián (uno de los mejores hombres en la defensa de Mitre) le propinó irresponsablemente un codazo en el rostro al ingresado Juan Rodríguez y dejó a su equipo con un hombre menos y todo un tiempo por delante.

El mismo error
Pero lejos de aprovechar el hombre de más para volver a ponerse en ventaja, La Picada mostró la misma irresponsabilidad cuando Enrique Villalba agredió a Fesztein sin pelota y el árbitro no tuvo más remedio que expulsarlo.
A partir de allí, la visita se tranquilizó y comenzó a manejar mejor la pelota, aunque nunca pudo hacerse dueño del partido porque ni Kinyerski ni Sosa estuvieron en una de sus mejores tardes.
Todo se volvió más cuesta arriba aún para los de Pata Medina cuando a 18’ Doval vio la segunda amarilla y dejó a los suyos con nueve jugadores. Sin embargo, con más amor propio que juego, La Picada fue en busca del gol que le diera al menos la posibilidad de llegar a los penales y contó con algunas chances claras para conseguirlo.
Por su parte, Mitre pudo cerrar la historia en más de una oportunidad en los pies de Sánchez Ocaña y Fesztein, pero Molina se puso en traje de héroe.
De todos modos, y a pesar de que lo buscó hasta el último instante, el Verde no pudo volver a marcar y la serie quedó en manos de un Mitre que mereció más a lo largo de los dos partidos y se metió con total justicia en una nueva definición.

Fuente: El Territorio.

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