Medio pasaje en mano

Medio pasaje en mano

Más allá de que tuvo todo al alcance de la mano para definir la serie ante Brown, Bartolomé Mitre consiguió una importante ventaja en el choque de ida de las semifinales del torneo Apertura de la Liga Posadeña de Fútbol, al vencer por 4-2 al Verdirrojo en el barrio Rocamora.

El equipo dirigido por Bruno Smorczewski ganaba 2-0 en apenas ocho minutos de juego, se puso 3-0 en el arranque del complemento y jugaba con uno más por la expulsión de Eduardo Von Arx.
Pero la salida de su as de espadas, Miguel Comes, por una lesión, le hizo perder equilibrio en la zona media y Brown, con más empuje y carácter que alguna idea clara de juego, marcó dos goles que aún lo dejan con vida pensando en la revancha, que se jugará en el barrio Villa Urquiza.

A pedir del local
En el amanecer del partido nomás, el Oso Galeano la dejó corta en un saque, Fabián Sosa habilitó a Matías Fesztein y el delantero definió suave contra un palo para abrir la cuenta en Rocamora.
Cuando todavía no había digerido el gol en contra, el conjunto de Carlos Suirezs sufrió un nuevo mazazo: se cumplían 8’ cuando Fesztein le ganó a González por la banda derecha del ataque y tocó al centro para que Sánchez Ocaña estire ventajas.
A partir de ahí, sólo Germán Gamarra mantuvo la calma y la cabeza fría para tomar buenas decisiones y no dejarse devorar por la desesperación. En contrapartida, el Auriazul entró en un escenario favorable, y el tridente Cabrera-Comes-Corach formó un muro de contención que ganó claramente el duelo a su rival.
A poco del cierre del primer tiempo, Franco Semino falló un penal que bien pudo haber definido la serie.
En el arranque del ST, Saleha dudó en un corte defensivo, Fesztein le ganó las espaldas y tras eludir a Galeano definió nuevamente contra un palo para darle a la goleada.
Prácticamente condenado, Brown intentó equiparar las acciones con algo de pierna fuerte. Ya se había salvado Runque de la roja en el primer tiempo, pero Von Arx no corrió la misma suerte y su evidente impotencia lo mandó a las duchas promediando el complemento.
El propio Runque marcó, a los 31’, un valioso descuento con un cabezazo adentro del área chica, pero en la siguiente jugada el ingresado Brandon Rojas sacó un latigazo bajo que se convirtió en el 4-1.
Sobre el final, cuando Mitre estaba más cerca del quinto, Brown llenó de gente el área rival y entre Barreyro y Suirezs la empujaron al fondo de las redes.
Si repite lo que mostró ayer (sobre todo con Comes en cancha), Mitre no debería tener problemas en llegar a una nueva final, aunque Brown tratará de aprovechar la localía, consciente de que está a dos goles de una heroica remontada.

Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.

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