
Matías Suirezs no hizo pie en la ofensiva del Verdirrojo, mientras que Miguel Comes (derecha) fue pieza clave en el mediocampo de Mitre (Foto: Sixto Fariña)
La Liga Posadeña conoció a su primer finalista: Bartolomé Mitre. El equipo comandado por Bruno Smorczewski tomó las riendas de una serie por demás complicada y le ganó la pulseada a Jorge Gibson Brown.
El encuentro, válido por la vuelta de las semifinales del torneo Apertura, arrojó ayer en Villa Urquiza una victoria 2-1 para el local, pero el Auriazul hizo valer la diferencia cosechada en la ida y se metió en la definición con un global de 5-4.
De entrada, Mitre hizo pesar el buen juego con la inspiración de Miguel Comes en mitad de cancha y los ofensivos Miguel Sánchez Ocaña y Fabián Sosa. Precisamente el eterno Sosa estrelló un disparó en el travesaño cuando el amanecer ni siquiera se había reflejado en el horizonte.
En la vereda de enfrente la experiencia de Germán Gamarra generó la confianza suficiente en el medio. Entonces la explosión por las bandas con juveniles de la talla de Santiago Ebenau y Jorge Rodríguez fue la estrategia de Carlos Suirezs, quien esta vez lo vio desde afuera por la expulsión recibida en Rocamora.
La apertura del marcador llegó a los 12’. Ebenau se escapó por el carril derecho, lanzó el centro por bajo y Rodríguez la empujó ante la salida desesperada del uno.
La fiesta parecía encaminarse pero los desequilibrios defensivos imposibilitaron la tranquilidad de Brown. Y claro, con delanteros de la talla de Matías Fesztein, las desatenciones se pagan caro.
El 9 avisó a los 25’, pinchando el esférico por arriba del arquero, y a los 38’ la fórmula volvió a repetirse, aunque esta vez con final feliz. La mala salida defensiva le posibilitó a Sosa filtrar un pase categórico, con suficiente efecto para dormir el pique de la pelota y dejar la mesa servida al goleador. Fesztein definió por arriba de un Kluge que quedó a mitad de camino. El 1-1 era justo a esta altura.
Ya en el complemento, Brown tomó la delantera a los pocos segundos. Nuevamente llegó el centro por banda y Richard Rodríguez tuvo el infortunio de estampar un gol en contra en su intento de despeje.
Smorczewski, entonces, entendió que era el momento de cuidar el resultado y cambio fichas: Kevin Llorián por Sosa. La línea de cuatro se conformó en el fondo y Mitre cedió la tenencia del balón.
El ingreso de Guido Barreyro le dio otro aire al ataque local, pero no fue suficiente. Ni siquiera después de la expulsión de Florentín. No hubo tiempo.
Ahora Mitre espera por el ganador del encuentro que protagonizarán esta tarde, desde las 15, Ágil y Guaraní, que jugarán en Gobernador Roca. En la ida, la Franja se impuso 1-0.
Fuente: El Territorio.



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