
En la previa al partido se había generado mucha expectativa. Y, como se esperaba, el Clemente Argentino Fernández de Oliveira fue una verdadera fiesta, al menos en las tribunas.
Como hacía mucho tiempo no se veía, más precisamente desde que confrontaban en los viejos torneos Argentino B, muchísima gente se acercó desde temprano al estadio de Villa Sarita para volver a presenciar este partido que sin lugar a dudas ya se ganó el rótulo de ‘clásico’ contemporáneo.
La rivalidad entre ambos fue creciendo con el correr de los años y de los dos lados se vive este particular encuentro de manera especial.
Por eso no sorprendió ver a más de cinco mil personas en el reducto franjeado, que dejaron alrededor de 500 mil pesos de recaudación, que serán divididos en partes iguales entre los dos clubes.
Tres cuarta partes del estadio estuvo teñida de los colores rojo y blanco, mientras que la gente de Crucero estuvo detrás del arco que da al río Paraná.
En el sector opuesto se vio lo más colorido de la tarde segundos antes de que Guaraní salte al campo de juego, cuando emergieron las bengalas de humo y toda la tribuna se vistió de rojiblanco.
Cuando desde el sector franjeado empezaron a cantar “Vos sos una empresa”, del otro respondieron “el que no salta, es Federal”.
Así como los mayores aplausos del público local recayeron en el mediocampista Leandro Fioravanti, también se escucharon silbidos cuando la pelota pasó por los pies del delantero Pablo Ostrowski, refuerzo colectivero de anterior paso por la Franja.
Después de dos años sin haberse visto las caras, ayer quedó en evidencia que el fútbol de Misiones necesita más Guaraní-Crucero, aunque sean amistosos. El entusiasmo de la gente y la jerarquía de ambos planteles sin dudas potenciarán el crecimiento de este deporte tan pasional.
Fuente: El Territorio.



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