
Nada que envidiarle al partido que jugaron el Barcelona y el PSG en España tuvo la Súper Final entre la Picada y Mitre ayer en Villa Cabello. Si bien la comparación es exagerada por donde se la mire, el duelo que coronó como monarca del fútbol capitalino al Tren del Oeste tuvo todos los condimentos para catalogarlo como un verdadero partidazo.
Porque los dueños de casa comenzaron ganando desde el arranque, luego pasaron a perderlo (1-2) y se quedaron con uno menos, pero lo terminaron revirtiendo 3-2 para festejar ante su gente el título de súper campeón de la Liga Posadeña de Fútbol.
La historia en Villa Cabello comenzó siendo favorable para el local, porque a los 2 minutos de iniciado el encuentro Fernando Sánchez, uno de los históricos que tiene el Verde, puso en ventaja a su equipo con una exquisita definición de derecha que se metió por encima de Cristian Holzer.
Mitre sintió el golpe y fue a buscar el empate apostando a las conexiones de Claudio Fileppi y Miguel Comes en la mitad de la cancha. Así fue que a los ocho minutos casi llega la igualdad del Auriazul luego de una habilitación del ex Racing para Fabián Sosa, quien desbordó, tiró el centro al corazón del área y Morcillo estuvo cera de poner el 1-1.
Fue el primer aviso de un equipo visitante que de a poco comenzó a hacer méritos para nivelar las acciones. Esos méritos se materializaron en la red sobre la media hora de juego. El árbitro Luis Flores paró el partido para que los jugadores puedan tomar agua debido al intenso calor y en la jugada posterior llegó el empate de Mitre.
El 1-1 llegó mediante un derechazo de Matías Ferreira, quien se encontró con el balón en el área chica y la colocó contra un palo luego de un centro en el cual los jugadores de La Picada reclamaron una infracción contra el arquero Galeano.
Ese gol envalentonó a Mitre, que a esta altura era mejor que su rival en el balance del primer tiempo.
Corrían 35 minutos y Holzer sacó un pelotazo desde su área que le cayó al Polaco Fezstein. El delantero aguantó la embestida de su defensor, ingresó al área con la pelota dominada y sacó un derechazo que dejó sin respuesta a Galeano. 2-1 para Mitre, que lo dio vuelta en pocos minutos y parecía mucho mejor parado que su rival.
Si las cosas se empezaron a complicar para La Picada con esos dos goles en contra la historia fue aún peor con la expulsión del defensor Ernesto Mazacote a escasos segundo de finalizar la primera mitad.
Resurgió el Verde
Pero cuando la historia parecía más cuesta arriba que nunca, La Picada sacó a relucir todo su amor propio y volvió a ponerse en partido en el inicio del complemento. Luis Buera, mediante un cabezazo, fue el encargado de poner el 2-2 luego de un tiro de esquina desde la derecha.
A pesar del intenso calor, Mitre nunca pudo sacar ventaja del hombre de más que tuvo durante toda la segunda etapa. Es más, fue La Picada el que se mostró más entero físicamente y sobre los 21 hilvanó una jugada que contó con varios pases por abajo que concluyó con una infantil infracción de Holzer contra Buera y el irremediable penal cobrado por Flores.
El propio Buera fue el encargado de cambiar el penal por gol y darle nuevamente la victoria a su equipo.
La parte final del partido fue más emotiva que bien jugada. La Picada trató de sostener lo que consiguió y Mitre mandó a la cancha todos los delanteros que tenía para intentar llegar a la igualdad.
Ese objetivo nunca se concretó porque el Verde estuvo bien parado en el fondo y echó por tierra las ambiciones del Auriazul, que terminó cediendo el cetro que ostentó durante las últimas temporadas.
Fuente: El Territorio.



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