El partido duró lo que quiso Mitre. El Auriazul le dio un tiempo a Guaraní en el clásico posadeño, pero cuando apretó el acelerador marcó la gran diferencia entre ambos.
El conjunto de Rocamora festejó con la goleada 4-0 en su casa, por la 8ª fecha del torneo Apertura de la Liga Posadeña, y sigue de cerca los pasos del líder Atlético Posadas, del cual se encuentra a dos puntos.
En el primer tiempo, los chicos de la Franja le pusieron más ganas que fútbol al encuentro, pero la ventaja la sacó el local.
Mitre tuvo las mejores chances para abrir el marcador con García Cabrera, Matías Fesztein y Claudio Fileppi.
Justamente el ‘10’ fue el que se hizo cargo del penal que el árbitro Facundo Neris le cobró a Leandro Villanueva.
El defensor de la Franja tocó la pelota con la mano tras un centro de Matías Fesztein, que había apilado a un par de jugadores.
Al experimentado mediocampista poco le importaron los reclamos de los franjeados y mandó la pelota al fondo de la red.
En lo que quedó de la primera mitad no hubo más para resaltar, ya que ambos se dedicaron a marcar más que a jugar.
Arrancó la aplanadora
En el complemento, Mitre dejó que la Franja se acercara al arco de Galeano, pero los de Villa Sarita jamás encontraron de qué manera jugarle a su máximo rival y cuando el local puso el pie en acelerador se terminó el partido.
García Cabrera avisó que estaba al caer el segundo tanto, luego de una gran jugada en equipo y de un pase de Fesztein.
Nuevamente apareció Fileppi y con un perfecto remate desde afuera del área puso el 2-0.
Kinyerski mandó a la cancha a Facundo Semino y Brandon Rojas y tuvo su rédito en el marcador.
Semino llegó hasta el área chica para empujar un centro de Ferreira, que dejó en el camino a toda la banda derecha de Guaraní.
El juvenil tuvo la chance de aumentar la cuenta, pero luego de dejar en el camino a Mateo Forza definió mal y su remate se fue por arriba del travesaño.
Después y para decorar la paliza futboliística en Rocamora, Rojas apareció por detrás de todos para estampar el 4-0 final.
El punto negativo fue que el encuentro comenzó prácticamente una hora tarde por la falta de un médico en el estadio, una falta de respeto hacia la gran cantidad de público que se acercó al Tito Cucchiaroni.
Fuente: El Territorio.




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