Después de jugarse los dos partidos, ambos con victoria de los de Santo Pipó, llegó la protesta del Tren del Oeste.
El Tribunal de Penas de la Liga falló a favor de los de Villa Cabello por la mala inclusión de Facundo Cabrera y entonces se definió que tenía que disputarse un tercer encuentro.
Como no se pusieron de acuerdo en el escenario, se recurrió a un sorteo y Sporting ganó la pulseada. La cancha de Candelaria fue la elegida para llevar a cabo el tercer y definitivo encuentro por las semis, pero la lluvia no dejó que eso suceda.
Ambos equipos estuvieron de acuerdo en jugar ayer en la antigüa capital, pero el árbitro Gabriel Cortinez consideró que el campo de juego no estaba en condiciones.
Además, el colegiado determinó que la poca cantidad de efectivos policiales en el predio no daba las garantías necesarias para que el partido se desarrolle con normalidad, ya que ambas hinchadas estaban muy cerca.
Desde la dirigencia de La Picada surgió la idea de desplazar a sus hinchas hacia atrás de uno de los arcos y así evitar un posible conflicto entre los fanáticos, pero Cortinez expresó que más allá de eso el campo de juego no estaba en condiciones.
Ahora habrá que esperar a lo que se defina en los escritorios de la Liga Posadeña, ya que el encuentro de semifinales debería disputarse el sábado, porque Candelaria jugará el domingo ante Guacurarí la final de vuelta del torneo Apertura de la B.
Por su parte, Crucero del Norte, que eliminó el fin de semana pasado a Mitre en semifinales, continúa a la espera de saber cuál de los dos será su rival en la definición del certamen, que se estirará un poco más.
Fuente: El Territorio.





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