Un nombre en la historia

Un nombre en la historia

Santo Pipó será por muchos días una fiesta. Sporting será el anfitrión y el centro de atención de esa fiesta, porque por primera vez en su historia el equipo se consagró campeón en la Liga Posadeña.
Nombres como el de Richard Núñez, Marcelo López, Walter Cuenca serán recordados para siempre en Santo Pipó y ni hablar del de Diego García, autor del tanto de la victoria de ayer ante Crucero del Norte.
Ayer, en Santa Inés, Sporting escribió la página más gloriosa de su historia hasta el momento. El humilde equipo de Santo Pipó, que dejó en el camino a grandes del fútbol capitalino como Brown y La Picada, último campeón, derrotó al Colectivero por 1-0 en la final de vuelta del torneo Apertura y redondeó un 3-1 en el global.

A pesar de que el local tenía que salir en busca de la victoria para llegar, como mínimo, a los penales, Sporting fue el que en un primer momento llegó con más frecuencia al arco defendido por Guillermo Bachke.Un nombre en la historia
El Colectivero se despertó de la siesta y llevó peligro al área rival, pero apareció Walter Cuenca, quien sería uno de los pilares de la consagración.
Damián Rivas, Esteban Klyniauk y Axel Vallejos desperdiciaron oportunidades de abrir el marcador y de darle la igualdad en el global a los de Santa Inés.
Pero Sporting aprovechó una de sus armas preferidas: la pelota parada. Un córner llegó al corazón del área y la pelota le cayó a Diego García, quien fusiló a Bachke para estampar el 1-0.

Cuenca vs Rivas
El complemento fue, por momentos, un monólogo de Crucero y en especial de la dupla Klyniauk-Rivas.
Los delanteros de Crucero superaron una y otra vez a la defensa de Sporting, que se plantó muy cerca de Cuenca y sufrió más de la cuenta.
Rivas tuvo varias chances para empatar, pero el arquero siempre respondió bien, para mantener su valla invicta y darle tranquilidad a sus compañeros.
En una pelota falló Cuenca y Rivas no estuvo fino. La pelota le quedó al ‘10’ tras un error del mediocampo de Sporting y encaró solo, Cuenca resbaló y el delantero definió al lado del palo.Un nombre en la historia
Los de Santo Pipó respondieron con pelotas paradas y con alguna contra. Marcelo López y Eduardo Millán quedaron muy aislados del restos de sus compañeros y poco pudieron hacer en el tramo final del encuentro.
Sporting se afianzó en los últimos minutos y gracias a la experiencia de varios de sus jugadores no se desesperó. Le pasó la responsabilidad a Crucero, que careció de ideas para llegar al gol.
Desde la tribuna, colmada de hinchas de Sporting, bajó la alegría tras el pitazo final y los jugadores se sumaron a los fanáticos para festejar el título que quedará en la historia del club. Salud campeón.

Fuente: El Territorio.

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