La imagen lo dice todo. Sólo los protagonistas en la cancha y tribunas despobladas.
Así jugaron Jorge Gibson Brown y Guaraní Antonio Franco, protagonistas hace no más de 5 años de cruces inolvidables por el Argentino B, con victorias repartidas y, especialmente, multitudinarias convocatorias.
Es que, por falta de comodidades (así lo argumentó en su nota a la Liga la CD Verdirroja), los hinchas de Guaraní se quedaron este sábado sin la posibilidad de ver a su equipo y apenas un puñado de dirigentes pudieron acceder al escenario de calle Yerbal.
Todo se desarrolló con absoluta normalidad, dentro y afuera del estadio, con un prolijo operativo de seguridad que controló hasta las adyacencias de la cancha, por si acaso…
El accionar de la Policía de Misiones, para destacarlo.
Es una verdadera pena que, por la actitud poco civilizada de unos pocos, los clubes se vean obligados a tomar estas decisiones, que van hasta en contra de sus propios intereses económicos, pero que no le generan problemas.
Todos deberíamos reflexionar, para que la batalla contra los violentos no se pierda y ganemos todos aquellos que queremos ver al deporte más popular crecer, sin nocivas presencias en las gradas.
La responsabilidad debe ser compartida, pero quienes pueden decir basta, deberán actuar en cada una de las instituciones, colaborando con la autoridad policial, identificando a los violentos y dejando los estadios liberados para que sean ocupados por las familias y simpatizantes, con la sóla intención de alentar a sus colores…
Si no lo hacen, se perderá una batalla que dejará secuelas que podrían tener consecuencias futuras nefastas.
Fuente: redacción Deportes Misiones.



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