Boca Unidos cortó la serie de dos derrotas consecutivas al vencer ayer a Deportivo Merlo en un partido de la 22ª fecha. Sin jugar bien, con goles de Marcelo Quinteros y del ingresado Matías García se impuso dos a cero y logró tres puntos para oxigenar un poco su presente.
El valor de tres puntos siempre se festeja. Más aún si sirven para cortar una serie de dos derrotas consecutivas. Y es lo que más se debe ponderar del partido que ayer Boca Unidos le ganó a Deportivo Merlo por 2 a 0, con goles anotados por Marcelo Quinteros en la parte inicial y del ingresado Matías García, cuando el reloj indicaba 42 minutos del segundo tiempo.
De esta manera, el equipo correntino conducido técnicamente por Claudio Úbeda logró hacer suyo dos de los tres partidos que disputó este año en Corrientes, cumpliéndose en parte el vaticinio “debemos hacernos fuertes de local”, que profirió el entrenador a poco de asumir sus funciones a fines del 2012.
Vaya si tienen valor los tres puntos que logró ayer. Le permite subir a las 23 unidades y mejorar también su ubicación en la tabla de promedios. Claro que hay que mencionar que en un partido áspero, deslucido y técnicamente mal jugado, le costó bastante derrotar a Deportivo Merlo que lo complicó en gran parte del encuentro jugado en cancha de Huracán Corrientes.
Es más, recién pudo empezar a descifrar el juego en la mejor acción colectiva que culminó con el primer gol convertido por Marcelo Quinteros a los 38 minutos. El ex Banfield fue a buscar un pase de Baroni, la dejó pasar abriendo las piernas tomando el balón Cristian Núñez, apertura a la derecha para la subida de Flores cuyo centro al segundo palo empalmó de primera el mismo Quinteros, la pelota picó dejando sin chances a Giordano.
El gol llegó justo para descomprimir la preocupación del público y la ansiedad de los jugadores locales que lejos estaban de poder desplegar buen fútbol. Es más, dentro de ese panorama cerrado, en el que a los dos les costó armar juego de tres cuartos de cancha en adelante, la mejor oportunidad de esa primera parte fue a favor de Merlo, pero el remate de cabeza efectuado por Cristian Cepeda encontró una notable respuesta de Sessa, que cual un “gato” se arrojó hacia abajo manoteando la pelota con destino de gol, tras un tiro de esquina.
Hasta entonces, Boca Unidos solamente tuvo una “aproximación” con un zurdazo alto de Víctor Galarza, a quien ayer se lo vio más efectivo en la contención que en la creación de juego.
En los primeros veinte minutos del segundo tiempo Merlo salió con más determinación y fue en procura de vulnerar el arco rival. Creció el rendimiento de Mauro Pajón y arriba el moreno Oswaldo Blanco se movía permanentemente buscando provocar los claros. A los 10’ Torres mandó el centro que calzó de aire Pajón y el balón se fue apenas alto, poco después el mismo Pajón mandó un centro- shot que superó el cierre de Manchot, la alcanzó a tocar arrojándose Sessa y la pelota siguió frente al arco, ante el murmullo de la parcialidad de Boca Unidos.
Se jugaban 23 minutos cuando Núñez encabezó una réplica, la quiso bajar a Raymonda en el área y despejó un defensor; enseguida el que la tuvo fue Merlo pero Sessa achicó bien el ángulo de tiro efectuado por Díaz y del rebote Orsi la tiró muy alta.
A pesar del efectivo e incansable despliegue de Alejandro Frezzotti, que ayer también se mostró preciso en la distribución del juego, le estaba costando bastante a Boca Unidos mantener la diferencia. Tanto que Úbeda mandó a la cancha a Israilevich en lugar de Strillevsky para “oxigenar” al local y luego también entró Matías García.
Hasta que junto con algunas gotas que se desprendieron de los inmensos nubarrones, llegó el segundo gol de Boca Unidos a los 42’. Salió el pase hacia la derecha para Quinteros que tomó mal parada a la defensa visitante, entrando al área el mediocampista envió el centro pasado que calzó de zurda Matías García entrando detrás de todos derrotando a Giordano.
Ese segundo gol provocó el alivio y cerró el partido a favor de Boca Unidos que incluso después estuvo a punto a anotar el tercero, pero una gran acción individual de Núñez no supo capitalizar Israilevich a quien se le adelantó la pelota y cuando remató el balón rebotó en el cuerpo del arquero, en una clara jugada de gol.
Así, sin sobrarle nada y con un par de “pincelazos” -nada más- de fútbol bien jugado, Boca Unidos volvió al triunfo, aunque quedó en deuda con el fútbol. Eso sí, los tres puntos quedaron en casa y es un aliciente para afrontar el próximo partido del viernes en la localidad bonaerense de Junín frente al local Sarmiento, en el que tratará de sumar por primera vez en el año en condición de visitante.
Fuente: Mundo D.



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