Desplegando por momentos buen fútbol, presionando todo el partido y a pesar de no concretar otras situaciones que dispuso, terminó justificando los tres puntos ganados en casa ante escasos espectadores. El único gol fue obra de Gonzalo Ríos a los 6 minutos.
Autor: Carlos Zeniquel Redacción de época Boca Unidos tenía que ganar y lo hizo. Anoche superó a Independiente Rivadavia de Mendoza (1-0) y volvió a la senda del triunfo, sumando de a tres en condición de local y totalizando 35 en lo que va del torneo de la B Nacional, cuando se llevan jugadas 31 fechas.
El único gol lo convirtió Gonzalo Ríos cuando el reloj marcaba nada más que seis minutos, en que el goleador de Boca Unidos (tiene 7 en lo que va del campeonato) recibió un pase vertical de Diego Sánchez Paredes -el mejor valor de la cancha- su remate tapó el arquero, le rebotó a él mismo y con el arco a disposición la mandó adentro.
Esa apertura prácticamente en el nacer del partido le dio tranquilidad y confianza al equipo, más allá de que Independiente Rivadavia avisó con dos remates de afuera ejecutados por Walter García y Damián Toledo muy bien conjurados por Sessa y antes un remate de Piriz Alvez pasó sobre el travesaño.
En la medida que Sánchez Paredes y Frezzotti se asentaron en el sector central de la cancha, con el correntino transitando más el carril del 8, Boca Unidos comenzó a ganar la tenencia de la pelota en el mediocampo y con el ‘aguante‘ de Cristian Núñez, quien reapareció y fue importante en el dispositivo ofensivo, Boca Unidos comenzó a mandar en el partido.
Más aún porque Guillermo Israilevich y Santiago Raymonda se movieron complementándose bien por el sector izquierdo. Entonces Gonzalo Ríos pudo jugar más arriba y esto benefició al equipo que a medida que pasaban los minutos fue acercándose con peligro hacia el arco mendocino.
Un buen pase de Frezzotti no lo pudo capitalizar bien Israilevich entrando por el centro porque su remate salió muy débil y contuvo sin problemas el arquero Borda y a los 38’ anularon un gol a Cristian Núñez que desde nuestra ubicación pareció que el “negro” estaba habilitado cuando de ‘puntín‘ definió una excelente jugada en ataque generada por la izquierda.
En los últimos instantes de la parte inicial -que estuvo suspendido casi diez minutos por incidentes entre la propia la hinchada de Boca Unidos- el local exhibió su mejor cara y estuvo cerca del segundo cuando la tocaron Israilevich, Raymonda, Baroni, Núñez, devolución para el desborde y centro de Baroni que no alcanzó Raymonda y detrás suyo Ríos levantó en fuerte remate, cuando las gargantas se aprestaban para gritar el segundo gol.
A los pocos minutos del segundo tiempo otra vez se encontró bien la dupla Baroni-Israilevich por el sector izquierdo y el centro preciso de Baroni cabeceó Gonzalo Ríos en forma desviada, en otra clara situación para convertir. Siguió dominando Boca Unidos, con Cristian Núñez ‘enloqueciendo‘ a sus marcadores por su manera de proteger la pelota.
A los 7’ el ‘negro‘ entregó a Raymonda que amagó y enganchó hacia adentro rematando bajo y el arquero mendocino salvó con las piernas. Un minuto después Israilevich sorprendió entrando por la derecha siendo empujado por un defensor, cayó de bruces, sin embargo el árbitro no divisó la falta dentro del área.
A los 16’, en un esporádico ataque de Independiente Rivadavia Piriz Alvez anotó de zurda, pero a instancia del juez de línea lo anuló por evidente posición adelantada del moreno goleador.
Boca Unidos continuó jugando mejor y con Sánchez Paredes regando la cancha con sudor y fútbol. Precisamente a los 21’ se ganó los aplausos cuando sacó un remate fuerte de media distancia que pasó cerca de un ángulo alto. A los 37’ fue Baroni el que exigió al arquero con un tiro libre que se metía.
En Boca Unidos ya estaba en cancha Víctor Galarza en lugar del extenuado Raymonda (más tarde entró Quinteros por Ríos) y a los 42’ Boca Unidos estuvo cerca del segundo con un pase de Sánchez Paredes para Israilevich y el centro de éste conectó en forma deficiente Bastianini (había entrado poco antes en lugar de Núñez). Enseguida Israilevich no pudo capitalizar una buena cesión de Galarza.
En los últimos instantes intentó jugarse Independiente Rivadavia y dispuso de la situación más clara en todo el partido, pero Britez Ojeda no resolvió bien y su fuerte remate de derecha dio en la parte del costado de la red, ante el alivio de la parcialidad local.
Y como corolario, la infracción a Sánchez Paredes que el árbitro entendió fue afuera del área dejando sin efecto la sanción de la pena máxima. Así, con susto sobre el final, Boca Unidos obtuvo un triunfo merecido y en pasajes exhibió buenos encuentros entre sus jugadores, lo que hace abrigar las esperanzas en el futuro.




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