A partir de las 14, enfrentará a Deportivo Merlo, su principal rival en la lucha por mantener la categoría, consciente de que sólo una victoria lo dejará conectado al respirador artificial.
El Colectivero, que se mantiene penúltimo en los promedios, por ahora está bajando de categoría, pero hoy tendrá una inmejorable chance de descontar puntos y encarar con otra cara la parte final del torneo.
Quedan 21 puntos en juego, y si bien Nueva Chicago parece predestinado a descender, Crucero necesita empezar a sumar de a tres (lleva 12 partidos enemistado con la victoria) y esperar que se caigan Merlo e Independiente Rivadavia de Mendoza, ya que Douglas Haig aparece bastante más alejado.
Durante la semana se habló largo y tendido sobre el mal arbitraje de Lamolina en Rosario, que le impidió a Crucero sumar ante el líder Central, pero como a las quejas se las lleva el viento, ahora las miradas sólo apuntan a Merlo.
Un triunfo mantendrá al Colectivero en zona de descenso, pero a un solo partido de su rival, mientras que una derrota dejaría al equipo misionero a eventuales tres encuentros de Merlo, con un panorama bastante más complicado.
Por lo pronto, la cita en el estadio Andrés Guacurarí es a las 14 (se adelantó por el clásico Boca-River), y el equipo de Iván Delfino necesitará el apoyo de la gente para volver a sumar de a tres y conseguir algo de aire pensando en lo que viene.
Para el choque de esta tarde, el entrenador del equipo misionero no podrá contar con el mediocampista tucumano Miguel Nievas Escobar, quien llegó al límite de amonestaciones.
Delfino probó variantes durante la semana, pero aún mantiene la duda respecto a quién ocupará su lugar. Si desea mantener las características de juego, todo indica que será titular el obereño Carlos Marczuk, aunque también podría incluir a Nicolás Gianni y ganar en volumen de juego. El resto del equipo será el mismo que viene de caer ante el Canalla.
Fuente: El Territorio.





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