
Cambio de piezas. Federico Rosso (izquierda) cumplió la suspensión y jugará por Tomasini, quien llegó a la quinta amarilla (Foto El Territorio)
De pronto, casi sin proponérselo, Crucero dejó de mirar la parte alta de la tabla y ya comienza a observar de reojo la parte baja.
Todo lo bueno que hizo el Colectivero en la primera parte de la B Nacional hoy sólo se asemeja a un espejismo.
Los seis partidos sin victorias, las últimas dos derrotas consecutivas como local (cuando terminó invicto en la primera ronda) y el vacío que dejó la salida del técnico Iván Delfino se combinaron para potenciar este incómodo presente.
Hoy, ante el comprometido Talleres de Córdoba, los futbolistas del Colectivero tratarán de archivar estos inconvenientes y empezar a enderezar el rumbo de un equipo que fue protagonista y ahora dista de serlo.
A partir de las 19, el estadio mundialista Mario Alberto Kempes tendrá frente a frente a dos rivales que arrastran una mochila de problemas.
La buena para Crucero es que por el momento no tiene la soga al cuello. El buen colchón de puntos que consiguió en las primeras 21 fechas le permiten transitar el campeonato con cierta tranquilidad, pero del mismo modo sabe que, de continuar por la mala senda, complicará su futuro.
En este contexto, y sin desconocer que la T es un rival directo que, hoy por hoy, se ubica en puestos de descenso, Crucero deberá sacar a relucir las virtudes que lo llevaron a pelear arriba.
La agónica derrota sufrida frente a Sarmiento de Junín, el último miércoles en Santa Inés, sumada a la caída anterior ante Banfield, también en Santa Inés, golpearon fuertemente en el ánimo del plantel.
No obstante, conocida la noticia de que Gabriel Schurrer asumirá como entrenador tras el partido de esta noche, los futbolistas intentarán dejar una buena imagen y de esa manera estar en la consideración del sucesor de Delfino.
Duré hoy no podrá contar con el zaguero Gabriel Tomasini, quien deberá cumplir una fecha de suspensión y será reemplazado por Federico Rosso, quien volverá al once justamente tras haber cumplido la suya.
El gran desafío para el fondo colectivero será controlar los movimientos del delantero misionero Gonzalo Klusener, uno de los máximos goleadores de la B Nacional.
Fuente: El Territorio.




Comentarios recientes