Miguel Nievas Escobar: el señor de los ascensos

Miguel Nievas Escobar: el señor de los ascensos

Orgulloso. Miguel Nievas Escobar posa junto a su esposa Vanessa y sus hijos Tomás y Sol vistiendo camisetas que identifican a Patronato de Paraná, club con el cual “Colo” ascendió el domingo pasado. 

El volante central tiene el envidiable récord de haber conseguido ascender en seis ocasiones.
Miguel Nievas Escobar es el prototipo de la persona a la que siempre le costó demasiado conseguir los objetivos que se trazó en la vida. El “Colo” se dio el gusto, el domingo pasado, de sumar con Patronato el sexto ascenso de su extensa carrera.

El muchacho de Alderetes consiguió tres ascensos vistiendo la camiseta de San Martín (Federal A, B Nacional y Primera división), dos con Crucero (B Nacional y Primera división) y ahora colaboró para que el equipo de Paraná llegue por primera vez a la máxima categoría del fútbol argentino.

Mientras en su departamento de la capital entrerriana aún celebraba con su esposaVanessa y sus hijos Tomás y Sol tamaño logro, LG Deportiva tuvo la posibilidad de dialogar con el volante al que todavía le cuesta darse cuenta lo que está viviendo. “Lo que la vida me hizo vivir en estos últimos años es algo que nunca me imaginé. Es el premio al esfuerzo que hice desde el momento que tuve que armar las valijas y junto a mi familia irme adonde podía seguir haciendo lo que me gusta: jugar al fútbol”, explicó.

Para valorizar lo que está viviendo, Nievas Escobar recuerda lo que le costó irse de San Martín. “Muchos piensan que la vida de un futbolista es todo color de rosa y no es así. Hacer que tus hijos se críen lejos de sus primos, cambiar constantemente de colegio y de amistades es algo problemático. Pero cuando uno consigue esta clase de logros, se da cuenta que el esfuerzo no es en vano. Mi familia es el principal motor que tengo en el día a día para recargar las pilas y dar lo mejor en el campo de juego”, aseveró.

El “Colo” recuerda que en 2010 estuvo cerca de abandonar el fútbol. “Fue cuando en San Martín me dijeron que no me iban a tener en cuenta y no sabía qué iba a ser de mi vida. Nunca había salido a trabajar fuera de la provincia. Esa noche que me anunciaron que estaba libre, Jorge Serrano, que es un gran amigo que me dio la vida, fue a mi casa y terminamos llorando porque el fútbol nos iba a separar por primera vez. Lo mismo pasó con mis hijos que eran muy chicos y no comprendían que su padre debía llevarlos a otra provincia porque acá no tenía futuro. Tuve una oferta para jugar en el torneo de la Liga para Concepción, pero consideré que estaba para jugar en otro nivel”, dijo.

El traslado

Recordó que por recomendación de Carlos Roldán, que lo dirigió en su paso por los “santos”, se fue a jugar a Crucero del Norte. “Estuve tres partidos a prueba y de inmediato me hicieron firmar contrato. En ese equipo también estaba Juan Cabrera, que jugó en La Florida y San Jorge. En la temporada 2011/2012, logramos el ascenso a la B Nacional. En el segundo semestre de 2014, el ansiado ascenso a Primera división. Hicimos historia en un club que apenas tenía 10 años de vida”, dijo.

Nievas Escobar explicó que a principio de temporada, estuvo cerca de volver a jugar en San Martín. “Me reuní con un directivo en una estación de servicio de frente al Parque 9 de Julio. Tenía muchas ganas de quedarme, pero al final no logramos ponernos de acuerdo en lo económico. Por eso es que decidí aceptar la propuesta de Patronato. Los resultados están a la vista”, aseveró.

De los tres ascensos que tuvo a Primera, Nievas Escobar confiesa que aquel que logró con San Martín en el 2008 tuvo un sabor distinto. “Como lo fueron aquellos que nos permitieron ascender al hoy Federal A y luego a la B Nacional. Es algo comprensible porque soy hincha de este club y llevo la camiseta en el corazón”, explicó.

Un verdadero hincha

Luego de hacer un repaso de lo que fue su carrera, en ningún momento siente rencor con San Martín por no haberlo valorado en su momento. “No voy a negar que en ese momento estaba muy dolido por lo que estaba viviendo. Lo que pasa que por mi mente nunca se me había pasado irme a jugar a otro lado. Siempre tuve la idea que San Martín iba a ser mi único club en mi carrera. Pero logré superar ese trance, porque necesitaba darle el bienestar a mi familia. Soy sincero, me costó demasiado lograrlo”, dijo.

Tiene contrato hasta junio de 2016 en Patronato, pero lo desvive la ida de pegar la vuelta. “Es que quiero que mis hijos se críen junto al resto de la familia. Tengo 31 años y me gustaría volver a jugar en San Martín. Sería la frutilla del postre de una carrera que me llena de orgullo”, dijo.

Fuente: La Gaceta.

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