Contundente, eficaz, frío y, desde ayer, tranquilo. Brown exhibió una nueva virtud futbolística a su repertorio, goleó a Rosamonte de Apóstoles por 4 a 1 y sacó más de medio pasaje rumbo a la cuarta fase del Torneo del Interior.
Por el partido de ida de la tercera fase, el conjunto de Villa Urquiza ganó su tercer partido consecutivo como local (todos por goleada), se recuperó de la tempranera apertura visitante y sin desesperarse y apostando al juego aéreo, por donde sacó mayores réditos, pudo quedarse con un triunfo merecido y que lo llena de tranquilidad para encarar la revancha la próxima semana en el estadio Manuel Belgrano.
Y eso que las cosas comenzaron complicadas para los dirigidos por Víctor Medina, porque a los 5’ de juego, cuando aún se estaban acomodando en el campo, José Bernal no pudo desviar un centro apostoleño que no tenía destinatario y la puso contra su propio arco para el sorpresivo 1-0 del visitante, que ayer no pudo contar con la presencia de Luis Paraná, quien por cuestiones laborales se quedó en Buenos Aires.
Pero Brown, que le había marcado tres goles a Vicov y cuatro a El Brete en los últimos dos juegos en casa, nunca se desesperó por la desventaja, no perdió la compostura y eso le permitió llegar rápido al empate.
La presencia de Enrique en el medio volvió a clarificar el panorama en el local, aunque fueron las proyecciones de Hermosilla y Garay las que le abrieron las puertas para llegar al arco de Besold.
En pocos minutos los posadeños entendieron que la clave estaba en el juego aéreo, y por esa vía el dueño de casa lastimó reiteradamente.
A los 13’, obviamente tras un centro del propio Hermosilla, Suirezs metió un testazo que dio en el palo izquierdo de Besold, pero en el rebote apareció Enrique -cada vez más peligroso dentro del área- y con un zurdazo bajo -que esquivó varias piernas apostoleñas- estableció el parcial 1-1.
Ortiz-Garay, por derecha, y Hermosilla-Bernal, por izquierda, marcaron el camino, mientras que Silvero y Rodríguez demostraron saber con la pelota pero tener limitaciones a la hora de defender. Por eso el fondo visitante sufrió incesantemente cada envío por arriba, donde Suirezs y Vergara se mostraron amenazantes.
Y fue el ex jugador de Guaraní y La Picada el que, tras centro de Hermosilla, aprovechó un pésimo cálculo de Besold en la salida y anticipando a su marcador adelantó al Verdirrojo.
En el complemento, y por la misma vía, Pablo Rodríguez saltó en soledad tras un córner de Bernal y, previo desvío en el palo, infló las redes para comenzar a liquidar el partido.
Pese a los cambios dispuestos, Bárbaro no encontró respuestas en el banco, y el desgaste y las ganas de Manuel Pauluk fueron insuficientes para acortar diferencias.
La solvencia defensiva visitante esta vez no fue tal, y Brown hizo pesar la mayor jerarquía individual y física de hombres como Hermosilla, Garay y Enrique para encaminarse a una victoria que terminó siendo indiscutida.
Superado por arriba, Rosamonte insinuó peligro cuando buscó por abajo, y la más clara fue un cabezazo débil del ingresado Zapaya que contuvo sin problemas Galeano.
El 4-1 llegó a seis del final, cuando otro ingresado, Roberto González, dibujó un gran dribling en una baldosa, fue derribado dentro del área y Suirezs, desde los doce pasos, selló el categórico triunfo. Con la contundencia como principal argumento y el buen juego como referencia, Brown mantuvo su racha invicta en casa y se permite seguir soñando con el torneo Argentino B.
Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.



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