Deportivo Rosamonte sacó a relucir lo mejor de su repertorio y goleó por 4 a 1 a Sol de Mayo, mostrando su superioridad ante un rival muy errático y carente de fútbol.
El Rojinegro, que alcanzó a su vencido en el segundo lugar de la zona 41, quedó muy bien parado pensando en la clasificación, ya que cerrará la fase regular jugando como local ante los dos equipos de Paso de los Libres.
Ahora, los dos equipos de la liga apostoleña, comparten la posición de escoltas de Alianza Libreña, que tiene 8 unidades, uno más que los misioneros.
Rosamonte lo comenzó ganando desde el vestuario, cuando apenas se acomodaban en la cancha, ya que una rápida jugada de ataque encontró desubicada a la defensa rival, que nada pudo hacer ante la embestida de Tomás González, que abrió la cuenta a los 37 segundos del partido, lanzando un balde de agua fría a las aspiraciones de Sol de Mayo.
Con el gol a favor, Rosamonte se adueñó de las acciones en todos los sectores y creció la figura del propio González, quien se convertiría en el mejor hombre de la cancha.
Además, Luis Paraná mostró sus cualidades y Andrés Puig y Héctor Franco manejaron el medio haciendo estériles los intentos de Sol por salir del asedio. Todo lo controlaba Rosamonte, que sólo esperaba el momento oportuno para aumentar.
A los 31’, en una de las pocas jugadas ofensivas, Sol llegó a la paridad a través de Liesenfeld, quien recibió al borde del área y remató bajo al palo derecho de Morcillo, que nada puede hacer por detener el balón, anotando el transitorio 1 a 1.
A pesar de la igualdad, el visitante no cambió y mantuvo su predominio con Paraná, González y Buera, delantero este último que marcó diferencias a los 31’ de la etapa inicial.
En la segunda parte parecía que Sol comenzaba a recuperar un poco la pelota, pero una serie de equivocaciones dejaron muy solo a Paraná, quien habilitó a Buera, que nuevamente se hizo presente en la red para el 3-1, en lo que fue un duro golpe para las aspiraciones del equipo de Conil.
Rosamonte manejó las acciones y esperó la oportunidad para aumentar diferencia, mientras que Sol se repitió en las imprecisiones.
Tomás González se convirtió en el hombre de la tarde y tendría su recompensa más tarde, cuando aprovechó un descontrol en el área de Sol y sólo tuvo que empujarla para establecer el lapidario 4-1 final.
Fuente: territoriodigital.com




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