Eric Acosta analiza a Sarmiento, el rival de Brown

Sarmiento ganó pero la victoria no parece ser suficiente. Además debe gustar. Los titulares de los medios hablan de un triunfo que no dejó conforme, más que nada porque terminó jugando con dos hombres más. Pero en general se espera más del Decano por los nombres que integran su plantel. ¿Somos exigentes?.
“Este es un equipo equilibrado en todo sentido. Creo que ni en la fase previa se dieron resultados como años anteriores donde ganábamos 7 a 1. Sarmiento siempre afrontó los partidos de manera tal que los trabaja, que consigue el resultado justo y necesario, a excepción del partido con Vélez donde se dierono las circunstancias para un resultado abultado. Siempre se planteo equilibrado en todas sus líneas. Nunca tampoco fue sorprendido en los partidos que lleva jugado”.
Acosta siguió con su análisis ante nuestro planteo, descubriendo un dato que no es menor: el peso de jugar de local.
“Como siempre digo, los partidos más difíciles son los que se juegan de local, como pasó el domingo donde la gente pedía más, como que no estaba conforme porque deseaba que hagamos el cuarto gol antes del segundo y por allí hay momentos donde tenés jugadores jóvenes dentro de la cancha que no saben llevar esa situación adelante”.
“El domingo, los últimos 20 minutos con los dos hombres de más pasó justamente eso; la ansiedad de la gente se trasladó a los jugadores y no supieron resolver una situación altanamente favorable, con numerosas jugadas de riesgo creadas, pero siempre se termino mal o se resolvió equívocamente porque creo que se contagio de la ansiedad de la gente de hacer uno o dos goles más
Nadie iba a estar en desacuerdo si se daba esa diferencia porque el trámite del partido hizo que Sarmiento sea más que el rival”.
Pareciera que el hecho de no ganar con la suficiente contundencia en el resultado, minimiza el hecho de la victoria misma lo que de alguna manera desprecia el trabajo…

“Siempre trato de evaluar el resultado y hago la lectura: La diferencia puede o no ser determinante, pero me parece que ganar es importante porque creo que la condición de local, no sólo en el fútbol del Chaco, ni en el Torneo del Interior, sino en el fútbol en general, terminan siendo incómodo para todos. Justamente porque la visión del espectador, del hincha, del periodista y de todos apuntan a 30 años atrás, cuando jugando de local tenías que ganar 3 a 0. Ahora me parece que los equipos, con el paso de los años, han aprendido a jugar de visitante”.

Sin dar lugar a repreguntas, Acosta siguió con su explicación:

“Sarmiento no le esquivo al protagonismo el domingo pasado; trató de salir a buscar el resultado, sabiendo que enfrente hay un rival, que está esperando que te equivoques. Resulta más difícil tener la posesión de campo/pelota en el que generar jugadas, conlleven por allí en un rechazo largo, un pelotazo de 60 metros que deje mano a mano a los delanteros rivales. Pero el Decano asumió ese riesgo sabiendo que tenían que buscar el resultado”.

Y después personalizó el concepto, apuntando al temor de los jugadores a arriesgar más de la cuenta.

“El miedo es el peor sentimiento que puede generar en un jugador». Creo que uno no tiene que sentir miedo, tiene que estar convencido de lo que viene a hacer. Indudablemente que ningún técnico pedirá que jueguen ocho jugadores en campo contrario; todo el mundo sabe con lo que cuenta, más allá de eso destaco la entrega fundamentalmente de los más chicos: Palillo Cóceres, Bebi Mendoza, Hugo Brizuela, que son chicos que les tocó jugar en partidos muy difíciles, donde no cualquiera lo hace, donde no cualquiera juega tranquilo. Sin embargo respondieron, estuvieron a la altura de la circunstancia, porque nadie podía pensar que en un partido tan importante como este nos faltarían Giletta, Urbina, Mourglia e iban quedar fuera de combate Ramiro Avalos y Nicolás Arbues, quienes no digo que son mejores, sino basándome en la experiencia, tiene la ventaja de haber jugados muchos partidos decisivos”.

Remarco sus conceptos Acosta, señalando que “Los chicos los sacaron adelante, suplieron la falta de experiencia con mucha entrega, con mucho fervor y amparados en los jugadores grandes que los entienden, que saben que cuando se equivocan. Se sienten cómodos para dar batalla. Lo de Hugo Brizuela primero salvando un gol en la raya que hubiese cambiado la historia, y después generando el penal, apareciendo en un lugar que no le correspondía desde el sistema, pero apareció, hizo echar el arquero… todo ello fue importante”.

Se viene un segundo tiempo totalmente distinto:

Raúl Eric Acosta advirtió que la tarea aún está en pleno desarrollo en lo que hace al enfrentamiento con Jorge Gibson Brown.

“En esto es importante ganar, sentir la confianza y también sabiendo que esto es un resultado que corresponde al primer tiempo. Tendremos que ir a otra cancha, a vivir una situación totalmente distinta, pero contra el mismo rival, en un partido donde los dos equipos pueden mejorar”.

“Pero somos consientes que en todos los partidos la sensación es que la gente no termina de convencerse; pero estoy seguro los resultados no se dan por una casualidad, me parece que el resultado de un partido puede ser pero el de 14 partidos son por una causalidad de un equipo maduro, que sabe lastimar en los momentos preciso, que por ahí llega poco y hace dos o tres goles o en otras casos llega diez veces y puede hacer sólo dos como el domingo pasado”.

Fuente: Tribuna Diez.

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