A Capitanich se le arruinó la fiesta

A Capitanich se le arruinó la fiestaLa premura con que Sarmiento de Resistencia (o Jorge Milton Capitanich, si lo prefiere) tomó decisiones para con aquellos que protagonizaron los serios incidentes en Posadas, nos hicieron sospechar aún más sobre las verdaderas razones de lo sucedido en el estadio de Villa Urquiza.
¿Existe algún antecedente en el fútbol argentino? Creemos que nó, máxime si tenemos en cuenta la forma abrupta en que terminó la requisa que le estaban efectuando los policías misioneros y el propio Juez de Instrucción Nº 1 de Posadas, Dr. Marcelo Cardozo, a los ómnibus que trasladaron a los hinchas chaqueños. Todo fue muy sospechoso y varios testigos afirman que un llamado telefónico cambió todo y hasta liberó a los cuatro barras detenidos.
Pero los motivos que llevaron a Capitanich a emitir tan duro comunicado, son otros.
Sabido es que el próximo 25 de mayo, el pomposo estadio de su Sarmiento, con capacidad para 22.000 espectadores, será inaugurado con un partido entre las selecciones mayores de Argentina y Paraguay, el cual tendrá como principal invitada nada menos que a la Presidenta Cristina Fernández.
Capitanich, que mucho dinero invirtió en este plantel de Sarmiento para que logre el ascenso, pretendía mostrar ante los ojos de la primera mandataria no solo su buena administración al frente del club de sus amores, sino también los éxitos deportivos, festejando el pasaje al Argentino «B», donde su acérrimo rival, Chaco For Ever, actualmente lidera una de las zonas buscando ascender al Argentino «A».
Así lo pensó el mandatario chaqueño, que «mandó a sus muchachos» a Posadas con la consigna de apoyar al equipo desde las tribunas y metiendo presión desde afuera.
Hasta un periodista de Canal 6 de Posadas, escuchó decir a un integrante del cuerpo técnico dentro de la cancha, tras finalizar el primer tiempo ya en desventaja 2 a 0: «si acá no clasificamos, se pudre todo…»
Nunca imaginamos lo que llegaría sobre el final, cuando un equipo «sin alma» como Sarmiento fue notoriamente superado por el gran rendimiento de Jorge Gibson Brown, pero allí comprendimos las razones que llevaron a los barras (algunos dicen punteros políticos de Capitanich), a provocar tamaño desastre.
Si alguien de Misiones respondió a las agresiones, fueron los jugadores, que se bancaron todo en la cancha, ya que no hubo hinchas (Brown no tiene siquiera barra), que se metieran en la trifulca.
La mano de Capitanich en lo sucedido, se nota y casi nadie puede hacerse el desentendido, por más que un comunicado desmienta sus presiones.
Antes que «sus muchachos» fueran expuestos ante la opinión pública como detenidos por los incidentes (al menos cuatro de ellos que recuperaron la libertad la misma noche del sábado), actuó rápidamente y después emitió el comunicado, repudiando lo que él mismo sugirió a los hinchas que vinieron a «alentar» al centenario club chaqueño.
Su fiesta del 25 de mayo, su capacidad como dirigente deportivo demostrada con un ascenso, ante la Presidenta de la Nación, ahora no será completa y se ensució.
Todo el país habla de lo que hicieron algunos de sus hinchas, que viajaron con el apoyo del club, como lo dijeron más de uno en el casi trágico sábado de Villa Urquiza.
Indudablemente, a Capitanich se le arruinó la fiesta.

Fuente: redacción Deportes Misiones.

2 comentarios

    • Diego el 6 mayo 2011 a las 0:53

    Redacción deportes Misiones, en primer lugar, ¿quién sos? ¿ Un periodista sin nombre o un periodista que se esconde atrás de un «Deportes Misiones» como firma para no hacerse cargo de lo que dice ?
    Para tu información, querido periodista de Deportes Misiones, el Club Atlético Sarmiento nació hace 100 años. Esto significa que generaciones y generaciones nos hemos criado en esta institución, acompañados por nuestros padres, y lugar donde hicimos los amigos que hoy nos acompañan en la vida. El señor Jorge Capitanich hoy gobernador del Chaco asumió hace 6 años si mal no lo recuerdo, hecho que no impide que el club más grande del chaco siga teniendo sus hinchas, sus colores y su historia. Ahora bien, cuando hablas de «muchachos» o «punteros políticos» tirando la piedra y escondiendo la mano, te referís al HINCHA? Te referís a esa persona que se crió en el seno de una institución cuando no tenía más que una cancha de futbol con un faro de noche y una pileta medio pelo ? Haces referencia al verdadero apasionado del futbol que espera verlo a su equipo en la categoría que se merece? Te remitís al hincha que, indignado y cansado de los bombeos del referí reacciona ? Acaso nunca tuviste una redonda en tus pies? Evidentemente no, y sin lugar a duda, tu remisión es, querido amigo o amiga, errada. Las personas que allí estuvieron son los verdaderos sarmientistas, y lejos de ser punteros políticos, verdaderos amante del club más grande del Chaco.
    Cordialmente, un hincha que conoce los tablones y conoce los rostros desde que tiene uso de razón y va a la cancha.

    N. de la R: Ud. tiene a disposición en la portada de la página, el nombre del editor responsable, nadie se esconde detrás de «Deportes Misiones».
    Lo que afirmamos, lo decimos con pruebas, estuvimos en el medio del problema y sufrimos el accionar de los vándalos (si lo prefiere así).
    No mezclo a los hinchas, que son otra cosa y a los cuales respeto mucho.

    Roberto Morales.

    • Héctor el 6 mayo 2011 a las 9:38

    De que club mas grande del chaco habla ese señor diego, porque yo ya tengo muchos años jugando y viendo futbol en la región y que yo sepa este club nunca existió es más la referencia en el país es chaco for ever, porque ustedes nunca ganaron nada. Mas lamentable es que diga que generaciones y generaciones de chaqueños pasaron por ese club llevados por sus padres, a que, a enseñarles esto que vinieron a mostrar a Posadas, lamentable señor diego. Digo yo porque no se dedican a reflexionar y a darse cuenta que de esta manera no se defiende a una institución, sino extirpando de ella a esas personas que con el rótulo de hinchas, son verdaderos delincuentes que lo único que hacen es destruir este deporte que tanto nos gusta y dejar muy mal parado a las instituciones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.