La Fiesta del Deporte Misionero de Primera Edición transitó una década a paso firme y el próximo jueves buscará nuevos ganadores para el historial.La premiación nació en la temporada 2000, cuando “Primera” y Rosamonte se unieron para reactivar el reconocimiento a los mejores deportistas del año, tal como ocurría en los 80 con el reconocimiento que otorgaba la empresa yerbatera.
Esa fiesta se realizó con una cena en el restaurante La Rueda y el oro quedó en manos del golfista Daniel Vancsik. Al año siguiente la coronación repitió el escenario, pero con un almuerzo, y en esa oportunidad el premio Dorado fue para José Acasuso, quien se metía definitivamente en el circuito profesional de tenis.
La crisis de ese entonces obligó a realizar una pausa en 2002 y la fiesta volvió a organizarse en 2003, con una inolvidable entrega realizada en el Centro del Conocimiento. Allí el reconocimiento de oro se doblegó, con un premio para la revelación del año y para el deportista consagrado. Esa tercera edición observó en lo más alto a la palista María Emilia Ducret (revelación) y a la tenista Vanina García Sokol (consagrada).
Desde la temporada 2004 la organización pasó a ser exclusiva de PRIMERA EDICIÓN y en esa temporada se sumó la empresa FJW acompañando a los deportistas misioneros. En un almuerzo efectuado en el club Luz y Fuerza, los premios de oro fueron para el karateca Jorge Rivas como revelación y para el equipo de Atlético Candelaria como consagrados, ya que ese año logró el ascenso al Torneo Argentino A.
En 2005 una nueva etapa comenzó para la Fiesta del Deporte, ya que desde ese entonces las entregas se realizaron en el auditorio del Montoya, siempre acompañadas de algunos shows musicales y números deportivos. Además, ese año nació la estatuilla de “Primera” y se transformó en una ilusión de los deportistas en el cierre de cada año. En esa temporada el piloto Carlos Mantilla fue la revelación y José Acasuso volvió a ganar como consagrado.
En 2006 Lisandro Monzón tuvo un año inolvidable y se quedó con el oro revelación, en tanto que Chucho ratificó su buen momento y volvió a ganar el premio mayor luego de una inolvidable final en la Copa Davis.
La temporada 2007 premió un gran año del automovilismo misionero y Jorge Litwiñiuk fue la revelación, mientras que el nadador Sergio Ferreyra fue el deportista consagrado, con una clasificación a los Juegos Olímpicos del año siguiente.
La premiación de 2008 generó sorpresa, con un reconocimiento como revelación a la judoca Susana Monteggia (categoría especial), en tanto que el oro mayor se lo llevó el boxeador Diego Silva, premiando su título sudamericano.
El año pasado se vivió un cierre cargado de emociones, en el que el rugbier Matías Jara festejó como la revelación y el arquero de Crucero del Norte Julio Gaona se llevó la estatuilla de oro como consagrado.
El jueves se escribirá otro capítulo de la fiesta de los deportistas de Misiones y 126 nominados sueñan con entrar en la historia.
Fuente: Primera Edición.




Comentarios recientes