El año pasado, el club Jorge Gibson Brown hizo una importante inversión para que todas sus instalaciones tengan las conexiones sanitarias que exigen las ordenanzas municipales, tratando de mejorar algunos sectores aledaños a los vestuarios que se ven afectados permanentemente por el derrame de aguas servidas de los vecinos, que no tienen la conexión cloacal y direccionan las mismas hacia el terreno de la entidad.
Pese a las denuncias que se hicieron en los últimos 5 años a la Municipalidad de Posadas, ésta nunca adoptó las medidas que corresponden y el problema subsiste y se agrava cada día, en una clara muestra de inacción.
En el vídeo que acompaña esta nota de Canal 6 Posadas, se pueden ver claramente los efectos que genera la irresponsabilidad vecinal y comunal, que no permite -por ejemplo- la habilitación de un sector de baños y vestuarios para ser utilizados en un sector del predio que estaba destinado al público visitante, cuando Brown jugaba el Federal B y en el cual ahora se pretende construir una cancha de voley y básquetbol, debido que el polideportivo de la avenida Cabred no alcanza a cubrir la gran demanda de las actividades que se practican en la entidad de Villa Urquiza.
Es de esperar que muy pronto estemos anunciando la reacción de la Municipalidad de Posadas, para que los clubes que trabajan en bien de la comunidad se sientan protegidos, como corresponde, por el Estado.
Fuente: redacción Deportes Misiones.




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