La visita de un “maestro”

Los misioneros disfrutaron la presencia de un Roberto De Vicenzo en su plenitud, pues vino varias veces más en su época de jugador e incluso como promotor del circuito profesional. Pero seguramente los que tuvieron la suerte de haber participado de la inauguración de los 18 hoyos del Tacurú Country Club en aquel histórico 29 de julio de 1978, no olvidarán sus enseñanzas del “abc” del golf y las anécdotas que fueron relatadas durante sus exhibiciones, en una recorrida con el golfista más grande del país.
Fue sin lugar a dudas un momento histórico, pues el mejor jugador argentino de todas las épocas participó con los golfistas misioneros de una clínica, que fue seguido atentamente por numerosos aficionados que llenaron el fairways.
Durante esa recorrida los misioneros dejaban escapar exclamaciones de admiración cuando el maestro realizaba sus golpes con un correcto swing, un poderoso driver, un medido aproach o un certero putt, para hacer casi fácil lo que para la gran mayoría resulta muy difícil llevar la pelotita desde el tee de salida hasta completar el recorrido de cada hoyo, repitiendo varias veces el tiro “para que aprendan”.
No tenía problemas para golpear desde posiciones muy complejas, como si se tratara del Open Británico, el sueño de todos los golfistas, cuando en 1967 superó a Jack Nicklaus por dos golpes, y dada la tremenda importancia que significaba triunfar en ese certamen fue considerado como el campeón del mundo.
Al margen de sus conquistas en el terreno deportivo De Vicenzo ha sabido ser un verdadero embajador de nuestro país en el extranjero por sus excelentes cualidades humanas, que los misioneros pudieron palparlo durante aquel memorable acontecimiento para el deporte misionero que ya transcurriera 29 años.
En esa oportunidad asistieron el monseñor Jorge Kemerer, quien bendijo las instalaciones, el intendente municipal Ernesto Federico Marosek, el secretario general de la gobernación, el también golfista Jorge Rodolfo Resek, el presidente de la Asociación Argentina de Golf, Jorge Ledesma y el titular de la entidad Víctor Manuel Freaza, entre la multitud que esa tarde reunió la entidad de Villa Lanús, atraído por el notable deportista.

“Yo le gané a De Vicenzo”
La nota destacada de la inauguración fue que en aficionados, el único que superó a De Vicenzo fue Mariano De Bary, con 71 golpes (con vueltas de 43 y 37), con 9 de handicap. Más atrás se ubicaron Ernesto Niveyro y Guillermo Casabone con 73; Eugenio De Bary, Fernando Seoane Riera, Rafael Buchuk y Víctor Manuel Gorostiaga 74. De esa manera, Mariano De Bary ganó el diploma: “Yo le gané a De Vicenzo”, un verdadero honor para el aficionado misionero, quien recibió un gran reconocimiento.
Cabe recordar que en 1960 el Tacurú inauguró los primeros 9 hoyos y 18 años después, el 29 de julio de 1978, Roberto De Vicenzo apadrinó la inauguración de los 18 hoyos.
En esa recorrida De Vicenzo tiró una pelota afuera en el hoyo 5, se cargó una multa de dos golpes, pero haciendo gala de su talento se ingenió para terminar uno bajo el par de la cancha, registrando en el hoyo 7 el primer “águila” (dos golpes bajo el par).
En la recorrida lo acompañaron a De Vicenzo (con 72 golpes), Juan Carlos Cabrera (74) y Francisco Cortés (76), dos del circuito profesional, quienes también se sumaron al grato acontecimiento.

Fuente: Julio López, Primera Edición.

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