El Colo Vancsik se siente liberado. Con fuerzas, se sobrepone a las adversidades, busca el equilibrio y desafía: “Puse al golf por delante de todo en mi vida”.

La fiesta estaba preparada. Se anunciaba que el bicampeón 2003/04 otra vez los visitaba. La organización, la prensa y los aficionados al golf aguardaban por Daniel Vancsik, principal animador del Abierto de Guatemala de 2014, válido por el PGA Latinoamérica de Golf. Pero el convite sufrió un sabor amargo debido a que el invitado especial tuvo que sincerarse: no iba a poder asistir a la competencia por cuestiones económicas, más allá de que gran parte de los costos lo cubrían los anfitriones.
“Lo de Guatemala fue el golpe más duro del año, cambia mucho, son cosas que pasan y hay que tratar de sacar lo positivo”, confesó Vancsik a El Territorio en la tarde invernal del Club Tacurú, pero con el agregado de que el termómetro arrojaba poco más de 30 grados.
Esas vicisitudes por las que atraviesa el clima en la tierra colorada se reflejan en la última etapa de la carrera del Colorado. Que ahora se siente liberado, aunque todavía en proceso de recomponer al Vancsik jugador. Y para que ello ocurra se deben ajustar las piezas que envuelven a un deportista de elite; el equipo de trabajo está con el profesor José Cantero, Juan Manuel Flores (en la preparación física) y el caddie Claudio Pera.
“El jugador argentino es muy bueno porque acá no tenemos apoyo ni parecido al que tienen los demás. Nunca me pasó de ir a jugar al golf sin pensar en lo otro”, reflexionó el deportista que desde mañana será parte del Abierto de Turín (Italia), certamen que pertenece al Tour Europeo y que conquistó en 2009.
El itinerario del 2014 marcó al principio Sudamérica; la ausencia de sponsors obligó a replantear el calendario; asomó Europa, -entre idas y vueltas fueron once semanas- y ahora el desafío serán cuatro semanas otra vez en el Viejo Continente, por el “esfuerzo grande entre la familia y algunos amigos”.
El Colo siente una brisa nueva, después de romper vínculo con quienes lo manejaron durante doce años “de mucho desgaste y un cambio de aire hace bien. Trato de hacer lo mejor posible dentro de lo que sé. Tengo que mejorar cosas, tengo 37 años, lo sé; voy tratando de hacerlo. Y la verdad que espero responder bien de ahora en adelante.
¿Descansaste?
Los primeros meses, mucho. Después vinieron los problemas y ahora volví a tener muchas ganas. Acá tenés que pensar ciento por ciento en el golf, sino no tenés posibilidades. Podés tapar agujeros con la experiencia, pero es difícil competir contra ese nivel si no estás donde tenés que estar.
¿Hoy cómo está el escenario económico?
Si bien estoy sin sponsors las expectativas son mejores y voy a conseguir. Hace una semana empecé a buscar, lastimosamente la fecha se me vino. Tengo que ir al Abierto de Italia y no puedo dejar pasar las fechas. Ojalá en algún momento salga alguno.
Quizás es recurrente, pero ¿por qué cuesta?
Desde esta semana tuve dos opciones, las dos son de afuera. De Misiones no y es lo que llama la atención. Hace trece años estoy en Europa representando a Misiones y nunca pude conseguir el apoyo en Europa. Previo a eso, me ayudaron hasta que me fui a Europa.
Y en juego, ¿cómo estás?
No tomaba clases desde enero, volví con José Cantero como profesor, trabajamos y los cambios fueron notorios. Me siento mucho mejor que durante la primera parte del año. Vamos a ver si mentalmente lo puedo trasladar al campo de golf, que es lo que pretendo
¿Creés que respondiste en los torneos?
La primera parte jugué bien, en lo mental estuve bien. La segunda gira me costó, un poco complicado y perdido al no estar con un profesor. Uno va compitiendo varias semanas y si no se chequea es lo más difícil, pero es lo que tocó. Lo que hice fue mirar para atrás, ver qué cosas puedo mejorar y tratar de ver lo positivo. Creo que hice los cambios necesarios dentro de lo que pude y ojalá pueda tener el equipo correspondiente para ganar en el Tour Europeo. Eso no quita que pueda ganar, sé que es difícil, pero vamos a tratar de volcar la experiencia. Jugando como estoy ahora se puede dar. Es como tener un piloto y un auto menor, en algún momento vas a poder tener el auto completo.
¿Cuándo analizás sobre los puntos en que mejoraste o en los que aún te faltan pulir?
Física y técnicamente mejoré muchísimo. Mentalmente nunca caí, en algún momento las cosas cambian. Si te quedás con los brazos cruzados las cosas no cambian. Sí, te vuelvo a repetir, necesitás ese apoyo. Ojalá pueda ganar y que cambie la situación, para poder invertir en lo que sea trabajo y competir en el nivel que queremos. Quiero jugar en Río (los Juegos Olímpicos de 2016, cita a la que acudirán los dos mejores argentinos del ranking mundial). Voy a hacer todo el esfuerzo de mi parte.
¿Estás muy lejos del nivel de 2009 (cuando conquistó el Abierto de Turín)?
Te va a sonar raro, pero estoy mucho mejor hoy que en 2009. Sin duda hay factores que uno necesita y que tiene que ver con lo mental, sponsorización, tranquilidad. Uno a veces no puede arriesgar más de la cuenta, porque tiene que competir la semana siguiente. Si arriesgo y pierdo y no clasifico no compito la semana siguiente. Entonces no me dejo ser lo agresivo que tenés que ser. Y si no lo sos, vas a estar en el pelotón de atrás. Pero tenía que pensar en cómo seguir compitiendo. No tuve la suerte de arrancar bien en ningún torneo y vas limitado, tratando de no chocar por decirlo así. Ahora me quedé sin dinero y es un esfuerzo muy grande, hasta para que venga el profesor. Es una parte complicada, no te deja explotar el ciento por ciento para seguir jugando. Y hoy te pasan por arriba. Los tipos tiran, tiran y vos estás pensando en cómo ahorrar la plata, hice de todo para jugar. Hasta fui en auto 24 horas para jugar en Francia, y salí noveno. No podés bajar los brazos.
¿Cuál es la distancia respecto de los demás jugadores?
En poco tiempo, cuando mi cabeza pueda pensar sólo en jugar al golf estoy en ese nivel. Jugando todos los días con ellos lo demuestro; el otro día pensando cosas buenas, veía que con McIlroy -Rory, claro dominador del Tour- con el que jugué, no hubo diferencias. Hoy con la edad que tengo es nada, Cabrera explotó a los 38 años.
Vancsik hizo un parate y fue tajante. Dio otra mirada acerca de lo que usualmente suele ocurrir cuando un deportista de alta competencia no cuenta con resultados inmediatos.
“Afecta y molesta cuando vienen comentarios externos. Si no tenés ni idea, hay 7 mil millones de habitantes y estoy entre los 600 mejores hace trece años. Yo hablo con los españoles, vos tenés una carta en el Tour y la Federación te da 30 mil, 40 mil euros y te consiguen los sponsors. Obviamente no te asegura nada, te da tranquilidad pero es un deporte en el que estás jugando a un nivel muy alto”, enfatizó.
¿Cuántas veces hablás con Mateo (su hijo de 2 años)?
Todos los días. Son cosas difíciles. Te digo, yo no lo vi nacer a él por el golf. Eso no me lo saca nadie. Y después te dicen… no pero vos… (se refiere a los cuestionamientos) Hice y puse al golf por delante de todo en mi vida. Obviamente que también hay una vida, hay que tratar de ser coherente porque te saturás. Y me pasó, no quería jugar más, me perdía todo. Y cuando las cosas empiezan a ir mal, te perdés todo. Tuve que replantearme, ahora estoy con más ganas que nunca. Porque siento que no arranco de cero.
Fuente: El Territorio.




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