Y la historia tuvo final feliz para Juan De Giácomi. El joven de 17 años repitió el andar demoledor del año pasado y defendió con éxito la Copa El Territorio de Golf. Bicampeonato que lo ubica una vez más en lo más alto del cuadro de honor, además de acreditarse como el dueño de la Copa Challenger (vencedor en dos ocasiones). El posadeño apeló a la experiencia en torneos nacionales y derrotó a Juan Osaki (4 y 3).
Por la mañana Oreja necesitaba sortear el escollo de semifinales y lo logró, aunque el mano a mano con Unai Beitia fue de lo más exigente en el campeonato.
Juani se anotó en la final con un ajustado cierre, nada más que por dos golpes y ante la desconcentración inoportuna de Unai, otro de los firmes candidatos en la previa.
De Giácomi llegó a la definición con rodaje en sus espaldas y el nombre de Juan Osaki apareció en el horizonte. El también canterano del Tacurú Social Club despachó sin mayores inconvenientes en la otra semi a Iván Sniechoski, revelación del torneo. Fue por 3 y 1 en el hoyo 17. Sin dudas la final reunió a los dos equilibristas del buen juego.
Pesó la experiencia
Pasado el mediodía las ambiciones se batieron a duelo. Oreja apeló a la serenidad en los primeros hoyos marcando la diferencia necesaria. Los birdies en el uno y cinco le dieron ventaja de tres y desde ese momento Osaki se vio en problemas.
Es que lo de Nariz fue pura impotencia. El nerviosismo le jugó una mala pasada dentro del green y en el hoyo seis no logró aprovechar el golpe extra por handicap. Para colmo evitó la recomendación de su caddie, el reconocido Perita, perdiendo una oportunidad inmejorable. Sin dudas la mesa estaba servida para Oreja.
Ya en el hoyo ocho llegaron coordenadas desde afuera. Osaki padre insistió en el juego agresivo y por momentos Perita tomó el mando con la elección de los palos. De repente el joven de 19 años tuvo la reacción esperada ganando dos hoyos consecutivos.
Osaki tomó aire en el 10 sacando un golpe imposible fuera de calle. El approach alto sorteó los árboles y la pelota ingresó mansa en el pasto corto, justo cuando De Giácomi se relamía una nueva ventaja.
Aún con los esfuerzos a flor de piel, Nariz volvió a cometer errores garrafales en el hoyo 13, el segundo en dificultad, y la Máquina lo pasó por arriba, sin piedad.
En el green del 15 la compostura le jugó a Osaki una mala pasada fallando un putt increíble, el mismo que sentenció su suerte. Fue victoria 4 y 3 para De Giácomi, merecido vencedor de la Copa El Territorio.
Fuente: El Territorio.



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