
Los jugadores, en su mayoría rugbiers, usaron su experiencia para pegarle a la ovalada, pero se les complicó al momento de la precisión (Foto: Facundo Correa, El Territorio)
Esta combinación entre dos de los deportes madres de la entidad de Villa Lanús fue un verdadero éxito, a tal punto que, mientras se estaba desarrollando la competencia, los participantes comenzaron a preguntar ‘¿cuándo sale la próxima edición?’.
Aproximadamente 60 competidores se dieron cita pasado el mediodía para dar el puntapié inicial a la ovalada. El objetivo era simple, tratar de llegar hasta el objetivo con la menor cantidad de patadas posibles.
Una vez en el green, estaba permitido utilizar las manos para introducir la pelota en el hoyo. Así fueron pasando los grupos integrados principalmente por gente del ambiente del rugby, pero que también tuvo representantes del golf y del tenis, entre otros sectores del club.
A pesar del intenso calor que se vivió ayer en la capital de la provincia, el novedoso torneo fue un éxito, porque más allá de lo competencia, el objetivo era poder integrar a estos dos deportes en un solo lugar y ese objetivo se cumplió con creces.
Desde los más chicos hasta los veteranos, pasando por jugadores del plantel de primera de Tacurú, todos se juntaron para compartir un buen momento.
“Siempre existió una rivalidad entre el rugby y el golf, pero hoy esa rivalidad queda totalmente de lado”, reconoció uno de los participantes entre hoyo y hoyo. Esta vez los egos quedaron de lado y las diferencias no se notaron. Esta vez, la unión hizo la diversión.
Fuente: El Territorio.



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