Considerado históricamente como un deporte elitista, en los últimos años el golf logró abrirse camino de manera masiva. Quizás fueron las transmisiones televisivas de las grandes cadenas o tal vez la aparición de ídolos en este deporte como el norteamericano Tiger Woods o hasta el cordobés Ángel ‘Pato’ Cabrera, o seguramente todo eso junto. Lo cierto es que hoy en día hay más de 30 mil campos de golf esparcidos a lo largo y ancho del planeta. Argentina, y principalmente esta región, no escaparon a esa tendencia y en los últimos años se sumaron tres nuevos espacios para amantes y curiosos de esta disciplina deportiva.
A la reconocida cancha del Club Tacurú en Posadas, se le sumaron sendos campos en Oberá, Puerto Mineral y Encarnación. “Cada vez la gente lo practica en mayor medida, no sólo porque es divertido sino también porque tiene ciertos beneficios para la salud que muchos quizás no lo tenían en cuenta”, reconoció el golfista Federico Damus del Tacurú.
Es así que, en los últimos años, este deporte pasó a ser recomendado por los galenos que ven en él un espacio para que favorecer la salud de sus pacientes en lo que refiere a mejorar cuadros de estrés o depresión y hasta sobrepeso o problemas cardiovasculares. “Hay gente que viene por prescripción médica o por recomendación. Tenemos una persona que comenzó hace dos meses y era fumador, lo ayudó a dejar de fumar y lo está ayudando a bajar de peso, porque viene casi todos los días”, añadió Damus.
Así, los especialistas en la materia destacan que alguien que juega regularmente una ronda de 18 hoyos de golf se beneficia de un entrenamiento cardiovascular importante. El juego consiste en caminar alrededor de cinco kilómetros entre los agujeros y se pueden quemar más de 1.000 calorías -más aún si el jugador lleva sus propios palos durante todo el curso-.
Por otro lado, la rotación del cuerpo inducida por el balanceo repetido del palo puede aumentar la flexibilidad y ejercitar músculos que rara vez se utilizan en la vida diaria de oficina, así como también ayuda a mejorar la coordinación mano-ojo.
Tendencia
Y en esa línea, desde el Tacurú acotaron que en el breve tiempo se ve una tendencia en aumento a la practica del deporte. “Lo que pasó con los últimos años es que tenemos más socios que quieren venir a jugar al golf. Entre el año pasado y ahora, noté un incremento entre grupo de 35 a 45 años. A los que le pregunté por qué y la respuesta era similar: ‘No puedo jugar al fútbol porque la rodilla no me aguanta’, ‘me rompí tal cosa’, ‘ya no puedo jugar más al rugby’. Hay diversas razones por las que mucha gente empieza a optar por este deporte no solo por el tema de la salud sino también desde el punto de vista social”, señaló el golfista Damus y resaltó: “En Misiones no hace falta que seas socio para poder jugar, se paga un canon que en proporción es igual o menor que ir a jugar al fútbol con amigos y lo podés hacer tengas o no tengas los palos”.
En síntesis, se trata de un deporte que puede ser practicado tanto por hombres como por mujeres y para el que no existen límites de edad para jugarlo. Un aliado para con la salud que puede ser practicado con amigos, hijos, nietos y que además de contribuir al bienestar del cuerpo, refuerza los vínculos sociales.
Claves del golf
1) Mejora la salud cardiovascular. Durante un partido se recorren entre siete y diez kilómetros. Un ejercicio aeróbico suave, que se puede convertir en un gran aliado para la presión arterial y el colesterol.
2) Tonifica la musculatura del tronco superior, especialmente de los brazos, la espalda, el tórax o los abdominales, todos muy implicados a la hora de realizar los swing.
3) Oxigena la sangre y potencia la síntesis de la vitamina D, al ser un ejercicio que se realiza en el exterior. Los huesos se fortalecen y la circulación mejora.
4) El nivel de concentración y estrategia que exige el golf hace que la mayoría de personas que lo practican puedan desconectar de las preocupaciones diarias.
5) No perjudica a las articulaciones como otros deportes de alto impacto, de ahí que sea un deporte ideal para todo tipo de públicos.
6) Mejora la coordinación y la concentración. No requiere estar en forma para practicarlo, aunque exige coordinación motora y técnica en la ejecución para hacerlo de forma segura.
Fuente: El Territorio.



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