“Siempre es positivo poder jugar acá. Una lástima los últimos nueve hoyos, porque estaba puntero y después del hoyo ocho perdí un poco de confianza y César se afirmó muy arriba; es un jugador aguerrido que para ganarlo no hay que equivocarse. Estoy un poco dolido porque estuve otra vez muy cerca”, dijo.
“En el golf uno nunca tiene que bajar los brazos. Quise hacer birdies en los dos últimos hoyos y esperar que tenga un swing malo (Costilla) para llegar a un desempate. Igual también sabía que no se iba a equivocar y en el hoyo 12 y 13 si no empezaba a bajar el par de los hoyos se me iba a complicar”, cerró.
Fuente: El Territorio.





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