«

»

Imprimir esta Entrada

«Ya cumplí mi sueño de ser parte de los Juegos»

Directo a las vitrinas. “Luchi” exhibe con orgullo la camiseta usada en los Juegos de Río junto a Las Leonas. También nos dejó postales únicas de la Apertura de los Juegos , ante USA o con Emanuel Ginóbili. (Foto M. Colman, Primera Edición)

Directo a las vitrinas. “Luchi” exhibe con orgullo la camiseta usada en los Juegos de Río junto a Las Leonas. También nos dejó postales únicas de la Apertura de los Juegos , ante USA o con Emanuel Ginóbili. (Foto M. Colman, Primera Edición)

La cita máxima del deporte planetario es un Juego Olímpico. El solo hecho de ser parte del mismo como deportista, ya es todo un sueño.
Pero, si a ello le agregamos que tan llegás ahí con 19 años y siendo la primera atleta en la historia de tu provincia en acceder a ese sitial de privilegio, eso ya es realmente de ensueño.
Esta quimera de trabajo, emociones y realizaciones la cristalizó la posadeña Lucina Von Der Heyde.
Cuando todavía no cumplió los 20 ya fue partícipe de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, en Brasil con la selección de damas mayores de hockey, más conocida como “Las Leonas”; y a poco de la culminación de esta maravilla deportiva, la misionera regresó a su Posadas natal para compartir unos días con su familia, sus afectos y “recargar las pilas” para lo que resta del año.

Pero fiel a su costumbre se tomó un tiempo de su descanso para compartir con De Primera parte de esta vivencia única lograda en Río de Janeiro.

Pese a tu edad, ya jugaste varios torneos internacionales y los ganaste con Las Leonas, pero desembarcar en un Juego Olímpico debe ser algo incomparable.
Es realmente algo impresionante. Llegamos a Río, nos llevaron a la Villa Olímpica que es como un barrio privado y ver las banderas de todos los países del mundo y la tuya de Argentina es como que ahí comenzás a caer y decís: ‘Guau’. Estoy en un Juego Olímpico. Creo que la única manera de explicarlo es vivirlo como atleta o estando ahí.

Antes del primer partido seguro el lugar elegido por todos fue el comedor. Allí te encontrás con los máximos deportistas argentinos y del mundo.
El comedor es el lugar de encuentro y pasan cosas que no podés creer. Pero todo lo disfrutás a full. Te sacás fotos con Juan Martín del Potro, con Emanuel Ginóbili, con Cristian Pavón o con Paula Pareto. Además, en la Villa se vive algo incomparable. Te cuento una anécdota: en la planta baja estaba la única televisión de toda la delegación “albiceleste” y cuando no jugabas o no tenías que entrenar nos juntábamos todos a mirar los deportes donde competían los argentinos. Ahí tomabas mate con Ginóbili o hablabas con uno de los Gladiadores o Las Panteras. Era increíble.

¿Cumpliste tu sueño, en lo que a materia deportiva se refiere?
Claro que sí. Ya cumplí mi sueño de ser parte de un Juego Olímpico.

¿Cómo viviste el debut en tus primeros Juegos?
No me puse a pensar mucho realmente te digo. Todo lo que me costó llegar ahí, mi familia, amigos, mi club de la infancia, el actual, Las Leoncitas. Me concentré al ciento por ciento en Estados Unidos. No pudimos ganar y salí recaliente. Luego, pensábamos partido a partido. No nos salieron las cosas como lo habíamos planificado. Jugamos muy bien en el Cuatro Naciones y la Champions, pero en Río no pudimos plasmar nuestro juego. Lastimosamente quedamos lejos de una medalla, algo que Las Leonas no estaban acostumbradas desde 2000 siempre hicieron podio. Pero bueno tendremos que barajar y dar de nuevo.

Viviste una situación inédita en estos Juegos y muy valorada por todos. En los últimos minutos del partido ante Holanda fuiste arquera volante.
Fue una situación del momento. Teníamos que llegar al empate para forzar el alargue y el entrenador Gabriel Minadeo me pidió que me ponga el buzo de arquera. Si tenía que parar una pelota con la baza para que no entre lo iba a hacer. Lástima que perdimos y no pudimos avanzar.

¿Cómo viviste la consagración de Los Leones, en Río de Janeiro?
Estuvimos alentando desde la tribuna. Fue algo realmente inimaginable. Lo que nosotros no pudimos lo lograron ellos. Es algo muy gratificante para todo el hockey argentino y a la vez merecido.

¿Ahora ya en casa con los seres queridos a descansar y a pensar en lo que viene?
Los Juegos realmente te «comen» la cabeza. Anímicamente te destrozan. La competencia, los nervios, la presión, el desgaste, varias cosas que traspasan lo deportivo. Lo físico uno lo recupera en dos días, pero lo mental es realmente desgastante. Por eso es muy lindo poder reencontrarse con la familia, con los afectos, los seres queridos. Desenchufarse un poco de ese mundo mágico, pero a la vez desgastante y que uno no está acostumbrado. En Posadas me relajo y disfruto a pleno todo lo que hago.

Después de estas merecidas vacaciones, ¿qué se viene en lo inmediato, en lo deportivo?
El sábado vuelvo a jugar con River Plate. Estamos segundas y aspiramos llegar lo más lejos posible, siempre vamos por todo. El domingo descanso y el lunes ya comienzo a entrenar con la selección Sub-21, de cara al Mundial de la categoría que se jugará a fin de año en Chile. En “Las Leoncitas” hay un grupo humano hermoso y queremos repetir lo hecho en el Panamericano, pero esta vez en el Mundial.

Fuente: Primera Edición.

Enlace permanente a este artículo: https://www.deportesmisiones.com.ar/hockey/2016/08/31/ya-cumpli-mi-sueno-de-ser-parte-de-los-juegos/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>