«Luchi» desborda su ambición por Las Leonas

"Luchi" desborda su ambición por Las Leonas

Reflexiva en su hogar, Lucina Von der Heyde habló de todos los temas (Foto: Marcelo Rodríguez, El Territorio)

Se refugió en su guarida, porque -confiaron sus íntimos- llegó con secuelas del desgaste de la temporada pasada. A pesar de ello, apenas pasó la Navidad retomó los entrenamientos -mañana y noche- con el plan de trabajo que le diseñaron en el seleccionado argentino de hockey, con el fin de llegar óptima. Para mantener la llama encendida.
Suelta de a ratos, más tajante en otros; en todo momento dejó algo claro: es profesional ciento por ciento. Como en 2011, cuando a los 14 cristalizó su anhelo: “Era mi sueño ser leona y quería jugar en Buenos Aires” y se incorporó a la quinta división de River. O cuando se pone en la piel de entrenadora, cargo que siente y lo transmite con los chicos de entre 10 y 12 años del club, aunque aclara que le seduce trabajar con las divisiones más grandes.

Así es Luchi -a punto de cumplir 21 (el 24 de este mes)-, la fanática de las milanesas. La que en su tiempo libre aprovecha para ir al cine, descansar y afianzar su vida social con sus amigos. La leona misionera que tiene un idilio con el mate y se nutre de la música retro (“Los Beatles, Creedence, el rock nacional, la música en inglés me gusta mucho”, admite). La que proyecta estudiar Educación Física, desecha una oferta de Alemania para estar cerca del seleccionado y confiesa que “me gusta mucho el fútbol, lo juego desde chiquitita porque con mi papá siempre iba a la cancha. Me gustan mucho los deportes”.

La que es competitiva, pero también reflexiona…
Un momento positivo: (piensa por varios segundos). “Por ahí cuando perdimos la World League en Nueva Zelanda… estábamos muy unidas, eso fue positivo. Se demostró que estábamos juntas. El nuevo grupo ya se vio en Sudáfrica y la Copa Panamericana, el último torneo fuimos a querer ganar, pero construimos un equipo fuera de la cancha que por ahí era lo que faltaba”.

Un trago amargo: “Tuve muchos, casi todo lo que jugamos perdimos. El que más me dolió fue que hayamos descendido con la selección de Misiones (Argentino de mayores de Selecciones que se jugó en Salta en 2017), pero me duelo todo. A uno no le gusta perder, pero es así el juego”.

Su momento: “Siempre voy a estar en etapa de crecimiento, porque uno crece cada día más, por ahí estoy entre las titulares pero no me puedo dejar estar y darme el lujo de conformarme con eso. Tengo 50 partidos internacionales y quiero tener más, estoy en una etapa de querer ser una pieza clave en el seleccionado y ser una titular indiscutible”.

La figura pública: “No la veo así, para mí es Luchi, es la misma persona en todos lados, por más que tenga que sacarse fotos es la misma persona. O cuando termina de jugar un partido y sacarse una foto con una nena, es la misma; no la veo como una persona diferente. Por ahí cuando no está en el ámbito del hockey, parece ser otra persona; pero después soy siempre la misma. Estar dentro de la selección hay condiciones que cumplir, como hacer cosas que puedan afectar tu imagen. No soy fan de las redes, pero por los sponsors a veces tengo que usar para subir cosas. No me gusta mucho estar ostentando o mostrando lo que uno hace. Hoy estoy en una posición en que no me queda otra porque me lo piden”.

Objetivo a corto plazo: “Siempre me trazo objetivos a corto plazo, uno nunca sabe qué puede pasar el día de mañana, por ahí puedo decir: ‘quiero ganar (los Juegos de) Tokio 2020’ y uno no sabe si voy a estar en la selección. Hasta ahora mi objetivo es el Mundial, quedar en la lista y obviamente ser campeona del mundo”.

Fuente: Gilberto Pérez, El Territorio.

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