La vuelta a casa fue relajada, con felicidad, con tranquilidad y con dos medallas sudamericanas. ¿Qué más se le podría pedir a Lisandro Monzón, que en un deporte tan amateur, como la natación, se metiera en la lucha entre los gigantes de la región y ocupara un lugar de privilegio en el podio con un tercer lugar en 50 Libre y un segundo puesto en la posta 4×100 Libre?
“Me quedo con la tranquilidad de decir que di todo y no me quedó nada pendiente”, señaló ayer Lisandro, a su llegada a Posadas tras haber competido en Mar del Plata el fin de semana junto a la selección nacional, en una cita en la que pocos acceden y que Misiones ya aportó a tres exponentes en los últimos años, ya que antes estuvieron Gonzalo Acuña y Marión Báez.
Orgulloso, y no es para menos, el Dorado misionero mostró sus preseas de bronce y plata en una conferencia de prensa realizada en su club, el Capri.
“Cumplimos con los objetivos pactados, que en principio eran estar en el Sudamericano y ya con el pase todo se dio para que hubiera chances de medalla, que también me las traje, y lo más importante, con mejores tiempos”, expresó Lisandro, quien trabaja junto a otro destacado nadador, Gonzalo Acuña, y su entrenador Gustavo Breitenbruch como proyecto olímpico para Londres 2012.
Con respecto al nivel de Sudamericano, el nadador del Capri explicó que fue “el mejor de los últimos tiempos, de las 60 carreras 52 bajaron los records sudamericanos”.
Además, este año se vivió un factor importante para el equipo argentino, ya que el “cuco”, Brasil, no lo fue tanto y los locales dieron pelea en cada carrera culminando como subcampeones tras los verdeamarillos y desplazando al tercer lugar a Venezuela, componente que hace años no se daba.
“Nos dimos cuenta que se les podía ganar y que en algunas cosas estamos iguales”,dijo Lisandro sobre el equipo brasileño, potencia mundial en la disciplina y que en los Juegos Olímpicos de Pekín obtuvo medalla de oro con César Cielo.
La malla de la polémica
El torneo tuvo contrastes muy bien marcados en el natatorio marplatense por el uso de la malla enteriza que incidió de manera radical en cada competencia, prueba de ello está en la avalancha de records que hubo, incluso de algunos que datan de más de 10 años.
“Se notó demasiado la diferencia con los chicos que no la teníamos. Por ejemplo, había chicos que sin malla no ganaban ni un nacional juvenil y en Mar del Plata ganaban la prueba, cosa que te deja pensando”, marcó Lisandro.
A lo que su entrenador, el Colo, acotó que “es una locura lo que hacen con esas mallas, a mi entender se desvirtúa bastante, pero bueno, hay que tenerla para poder seguir a este nivel”, destacó.
Por ello, lo importante de poder obtener algún sponsor, como ser empresas misioneras, que puedan ayudar tanto a Lisandro como a Gonzalo Acuña para poder costear los altos gastos que tiene esta disciplina, entre ellos una malla de 550 dólares, para seguir manteniéndose en auge y representando bien a la provincia y el país; además, méritos tienen de sobra.
Lo que sigue
Sin perder tiempo, ahora los dos nadadores del Capri y Breitenbruch ya comienzan su puesta a punto para lo que será a fin de mes el Campeonato Argentino de Mayores que será clasificatorio al Mundial Universitario de Natación.
“Los dos tenemos buenas chances porque estudiamos y son muy pocos los nadadores de Primera que siguen un estudio universitario”, señaló Lisandro, quien estudia la Licenciatura en Informática en el Dachary.
Y como cierre a este regreso triunfal, el Colo, quien también estuvo en La Feliz, redondeó lo realizado por su pupilo y señaló: “La medalla de bronce es oro para nosotros y la de plata un diamante”.




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