Con la mirada hacia el Paraná, como buscando respuestas, después de un año, permanece la herida abierta y el dolor inexplicable de haber perdido un hermano, un hijo, un amigo. Frente al mismo río en donde se vieron por última vez, los familiares se unieron en un acto de homenaje dedicado a las ocho víctimas de la 80 edición del Cruce de Aguas Abiertas.
Una vez más, salieron a la luz las preguntas y las duras críticas en relación a lo que fue la competencia de aquel 16 de enero. Hoy, como hace un año atrás, continúan en la búsqueda de Justicia, a fin de que las causas del siniestro se investiguen.
Como un sentimiento indeleble, en los familiares permanece la sensación de vacío y las ausencias se hacen “presentes” a cada paso. Abrazos y palabras de aliento se conjugaron en una jornada triste, en donde el recuerdo emergía en las miradas, porque “la herida siempre va a estar y el dolor queda”, expresó Ana Ruzecki, que perdió a su hijo Sebastián.
Cerca de las 9.30 de ayer, cientos de almas se congregaron en la plazoleta Deportistas del Paraná, donde se ubica la imagen de la virgen Estella Maris en la costanera de la ciudad, con el fin de brindar un acto recordatorio para los deportistas caídos.
Durante la mañana, el cura Alberto Barros ofreció unas palabras, expresó una postura crítica y pidió que este año “la Justicia sea una realidad, lo cual sería el mejor homenaje para nuestros seres queridos”.
Minutos más tarde, los presentes vivieron el momento más emotivo, cuando se lanzaron ocho salvas acompañadas por el sonido estridente de una sirena.
Luego, el párroco bendijo una placa con el nombre de cada uno de los nadadores y los familiares fueron los encargados de descubrir el símbolo recordatorio.
Cerca de las 11, se dirigieron hacia la bajada del puerto, en donde lanzaron flores al Paraná en memoria a Luis Saide (56), Fernando Solé Masés (12), Víctor Sessa (36), Sebastián Ruzecki (19), Nicolás Levequi (14), León Seró (59), Mauro Bacigalupi (28) y Manuel Leiva (57).
Impunidad y miedo
Durante el homenaje, el cura Alberto Barros expuso una reflexión sobre el año que pasó, y planteó que se vivieron tres momentos. Primero, habló acerca de “el tiempo del dolor”, durante el cual “uno nunca termina de consolarse por la partida de un ser querido, pero tenemos el don de la fortaleza y el consuelo”.
Luego describió el “tiempo de las certezas” que trata sobre “la vida eterna de estas ocho almas. Tenemos la certeza de que están felices junto a Dios. Que el dolor es nuestro pero ellos tienen la felicidad”.
Por último, Barros definió el “tiempo de impunidad” y mostró un costado más crítico en relación al rol de la Justicia por la resolución de la causa. “Ustedes -los familiares- en este tiempo vinieron reclamando una expresión más clara de la Justicia para saber qué ha sucedido y fue un año de cierta desazón”.
Fue más allá en su reflexión recordando que en una oportunidad los familiares dijeron “la causa judicial está congelada, cosa que no es nueva en Argentina, sobre todo cuando los hechos están vinculados a las instituciones de poder”.
Por ello, Barros consideró que “la impunidad es fruto del miedo. Muchos poderosos tienen miedo, y cuando el miedo le gana al poder, aparece la impunidad”. Y anheló que “la Justicia sea una realidad, lo cual sería el mejor homenaje para nuestros seres queridos”.
Como el primer día
A un año de la tragedia, el balance que realizaron los familiares es desalentador y con pocos avances en la causa judicial.
Luis Solé Masés, padre de Fernando, expresó que “el balance de este año es desilusión. Después de ver las imágenes, no hay ninguna duda que Prefectura nos abandonó y los organizadores dicen no tener nada que ver”.
También Ana Ruzecki, la madre de Sebastián consideró que “la gente se equivocó y los arrastró a ellos, sobre todo por desoír las condiciones meteorológicas y el estado del río. Los profesores que mil veces estuvieron en el río, jamás se dieron cuenta de que estaba tan brava la situación y que eso era una amenaza, por qué Prefectura no puso en el camino una lancha que limite el paso”.
En cambio, Marilyn Seró, esposa de León, explicó que “toda la familia considera que sí hay que pedir justicia, está bien que se la pida, pero hay que esperar la Justicia, pensamos que el camino no es juzgar antes”.
Y luego aclaró: “Respetamos absolutamente todas las posiciones, las familias estamos unidas genuinamente en el afecto, en el recuerdo y el dolor de la ausencia”.
Críticas
Durante la jornada de homenaje, los familiares también realizaron críticas a fin de que se realicen mejoras en la organización de futuras competencias deportivas, que lo sucedido funcione también como un aprendizaje para los eventos náuticos.
Franco Bacigalupi apuntó a “crear una conciencia de que esto no vuelva a pasar, hubo cosas que se hicieron mal. Que el Estado, tiene que empezar a dar lo que tiene que dar a cada fuerza, no puede ser que una fuerza que cuida la parte náutica no tenga combustible y las embarcaciones no funcionen, no es cuestión de dar lo justo y necesario”.
Asimismo, pidió que “los jueces tengan un poquito más de ética profesional y que sepan que son árbitros, ellos tienen que investigar, lo mismo los fiscales. Exigir y no dar la espalda. Muchos tienen miedo a una represalia pero tenemos que empezar a salir todos a pelearla”.
Franco se mostró agradecido con la comunidad posadeña que acompañó a las familias durante el año, pero expresó su bronca por aquellos que no estuvieron. “Mauro salvó entre 12 y 15 personas, una es la que siempre está con nosotros, el resto nunca. Puedo entender el dolor pero tenemos que ser un poco más agradecido de la vida y hacia quien dio la vida por nosotros”.
Para Marilyn Seró “el río no mató a nadie, fue una suma de hechos que nos llevaron a este dolor de hoy, es cierto que este año está bien que no salga la competencia, porque la sociedad está aún muy dolida”.
Respecto a futuras competencias, Seró reflexionó que “de ahora en más tendríamos que tener 170 lanchas para protección de cualquier evento que está en el agua, empezar a ver desde la esperanza. Va a ser una vuelta al agua para muchos, con respecto pero no con resentimiento”.
A su vez, consideró que “el río no está peligroso está distinto y hay que empezar a convivir con él otra vez, a conjugar una nueva relación con el agua”.
Pérdidas
“Cuando nos acercamos al río, nos abraza la tristeza…” expresa otra de las láminas que los amigos de las víctimas colocaron en la virgen Estella Maris.
“La ausencia se siente y se va a sentir toda la vida”, manifestó emocionada Marilyn y explicó que “en lo que respecta a mis afectos directos que son mis cuatro hijos, siguen en la actividad del agua normalmente, yo sigo tranquila con ellos en el agua, porque sé lo que pensaba León”.
También para Bacigalupi el día a día “es difícil, los domingos es un espacio que queda vacío en la mesa. Este año fue difícil para todos, si bien tratamos de apoyarnos, pero cuando estamos solos nos damos cuenta de la magnitud de lo que pasó”.
Y expresó: “Personalmente no quiero que se haga mas el cruce hasta que la Justicia actúe y se dé un dictamen final. Lo que quiero es que el día de mañana un deportista pueda hacer deporte y el padre esté tranquilo, que todo se hizo bien y que todo estuvo correcto”.
Asimismo, Ruzecki recordó: “todo lo que yo hacía y mi proyección era Sebastián. La herida siempre va a estar, porque cuesta que se cierre, el dolor queda”.
La frase
“La impunidad es fruto del miedo. Muchos poderosos tienen miedo, y cuando el miedo le gana al poder, aparece la impunidad”
Alberto Barros
Cura de la Iglesia Catedral
Opiniones
“Todo lo que yo hacía y mi proyección era Sebastián. La herida siempre va a estar, porque cuesta que se cierre, el dolor queda”
Ana Ruzecki
Madre de Sebastián
“No vamos a bajar los brazos. Investigamos y hubo muchas falencias. Hay que crear conciencia de que esto no puede volver a pasar”
Franco Bacigalupi
Hermano de Mauro
“El balance de este año es sólo desilusión. No hay ninguna duda de que Prefectura nos abandonó y los organizadores dicen no tener nada que ver”
Luis Solé Masés
Padre de Fernando
Fuente: territoriodigital.com



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