Un grupo de nadadores cruzó este lunes el río Paraná a más de dos años de la tragedia que se cobró la vida de ocho participantes en pleno Cruce. “Hay que volver a revivir el río como se ha vivido toda la vida”, remarcaron.
La idea se venía gestando hace poco más de un mes. Primero parecía difícil de concretarla por todo lo que se había vivido hace dos años, pero finamente hubo apoyo y con todas las medidas de seguridad que se requiere para este tipo de travesías, volvieron a cruzar el río Paraná.
Federico Emategui fue el de la idea, estaba dispuesto a cruzar solo, pero enseguida encontró apoyo en su amigo Miguel Schmalko, quien también se animó a nadar ayer un trayecto de los casi 3,5 kilómetros que unieron desde la costa de Encarnación (sobre la margen Este del puente) hasta la isla que ocupaba el Yacht Club Posadas, ya del lado argentino.
Emategui (68 años), Emilia Itatí Juañuk (57), Jorge Gagliardi (56), Mariano Antón (34) y la hija de Juañuk, India Itatí López Sartori (21 años), fueron quienes se animaron a desafiar nuevamente al río y completaron el total del trayecto. En el camino también se animaron a nadar algunos kilómetros Miguel Schmalko (80 años) y “Pila” Arias (34).
El gestor del idea
Todavía lleno de emoción por lo vivido, Federico Emategui comentó a PRIMERA EDICIÓN que “hace un mes me di cuenta que hacía dos años que no se estaba haciendo el cruce que llevaba décadas, y que a raíz de la tragedia ya no se hizo. Me di cuenta que no puede ser que se deje de hacer algo tan importante, porque es un canto a la vida nuestro río Paraná”.
Agregó que “me vino la idea cruzar y hasta lo estaba por hacer solo, sólo cruzar, como una reivindicación del Cruce, pero enseguida encontré el total apoyo de la familia de Miguel Schmalko, quien también se animó a nadar un rato”, expresó.
“Realmente estoy muy orgulloso porque tuvimos un gran apoyo en todo momento”, resaltó.
Lo que buscaban, según expresó Emategui, era “demostrar que hay que volver al río y terminar con ese duelo en el que estuvimos todos. Hay que volver a revivir el río como se ha vivido toda la vida”, remarcó.
Federico dijo que se venía preparando en la pileta del club Itapúa y también en el río, frente al club Pirá Pytá.
“Creo que esto fue un acto de reivindicación al Cruce del Paraná y a la vida en nuestro río, estamos viviendo el renacer del Paraná”, explicó.
No fue una competencia
Emategui explicó y aclaró en todo momento que no se trató de una competencia, sino el simple hecho de cumplir un objetivo y un propósito específico y “gracias a Dios salió todo bien con el apoyo y comportamiento de los que estuvieron con nosotros. La idea era demostrar que se puede volver al río y lo hicimos”, explicó.
Con un gran apoyo
Desde el nacimiento de la idea, transcurrieron varias reuniones, estudios y comportamientos del río, pero a la hora de la verdad, todos mostraron la responsabilidad que el caso merecía.
Los nadadores contaron con dos piraguas de apoyo y dos veleros, además Prefectura permitió la realización de la travesía porque estaban garantizadas todas las medidas de seguridad.
Emategui destacó el apoyo de “Peto” Bruzzone con su barco Cachafaz, quien siempre estuvo atento a cualquier requerimiento. Junto a él navegaba Cielo Von Fuch, mientras que en el otro barco acompañó Cristina Siri.
Además en una piragua apoyaron María Gabriela Schuster con “Pila” Arias y en la otra Enrique Emategui y María Angélica Emategui, hijos de Federico, el gestor de la idea.
Itatí Juañuk: “El cruce tiene que renacer”
Emilia Itatí Juañuk fue dirigente de la natación misionera y es una de las nadadores que más veces hizo el “Cruce del Paraná”.
En su época de organizadora y participante -comentó- dijo que metió a muchos chicos al río, los entusiasmaba para que se animen a realizar el Cruce.
Cuando le llegó la invitación, porque la idea de Federico Emategui era tener en el agua un grupo femenino, no dudó ningún momento, “porque quería vencer esa resistencia y terminar el duelo que tenemos todos”.
“Hemos vivido cosas buenas en el río, prácticamente forma parte de nuestras vidas y con esto creo que superamos nuestro duelo con el río”, explicó Juañuk.
Sobre volver al agua, al río, Itatí Juañuk indició que el Paraná “está distinto, ya no corre como antes, ahora está lento, fácil de manejar. Es un lago, dominado por la represa y todas esas obras que lo terminaron matando. Antes el río era poderoso, te avasallaba no era fácil, pero así como está hoy te da pena, no tiene vida”, manifestó.Sobre el cruce dijo que “estuvimos un buen tiempo en el agua y por primera vez cruzamos entre las dos A del puente, cosa que nunca pudimos hacer”.
Juañuk no descarta organizar alguna competencia para el próximo año, porque quedó entusiasmada y con ganas de volver a cruzar el Paraná.
Fuente: Primera Edición.




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