“En la provincia, saber nadar es de vida o muerte”

Gustavo Breitenbruch. Entrenador y referente de la natación misionera (Foto: Marcelo Rodríguez, El Territorio)

Gustavo Breitenbruch. Entrenador y referente de la natación misionera (Foto: Marcelo Rodríguez, El Territorio)

Con una veintena de años dedicados al deporte en general, y a la natación en particular, Gustavo “Colo” Breitenbruch es sin lugar a dudas uno de los entrenadores de alto rendimiento que palpa la realidad misionera a diario y resalta la falta de un planteo profundo a las necesidades deportivas locales, sobre todo porque en la provincia “saber nadar definitivamente es de vida o muerte”.
Esta frase es sostenida por Breitenbruch debido a que la tierra roja está rodeada de agua, a través de ríos y arroyos, y en el verano el número de ahogados es muy elevado; pero para él hay una salida y no muy costosa para el Estado: piletas públicas para la enseñanza de este deporte.
Además, a lo largo de la charla, la palabra ‘diagnóstico’ resonó constantemente en cada respuesta. Para el entrenador local se creció en cuanto a infraestructura pero sin tener en cuenta lo prioritario para que la base de los muros que se van levantando se sostenga a lo largo del tiempo.
Sus propuestas van desde el análisis de la situación deportiva, pasar de tener un Consejo de Deportes a un Ministerio, la construcción de la pileta pública, la necesidad de una legislación que apoye al deporte definitivamente en la provincia, capacitar a los profesionales para armar un programa de alto rendimiento y hacer un proyecto serio para la provincia y cada ciudad.

¿Cómo ves la actualidad deportiva en Misiones?
Se avanzó principalmente en una propuesta de infraestructura. Hay en principio buenos proyectos en cuanto a estructura deportiva y eso es interesante; y si bien creo que se están haciendo cosas, y otras que se van a completar, como el Centro Provincial de Alto Rendimiento Deportivo (Cepard), la iniciativa de la futura Villa Olímpica y el proyecto municipal del Polideportivo Comandante Rosales, me parece que todo se va realizando desordenadamente.
Habría que pensar ya en hacer un diagnóstico deportivo en la provincia, desde cada municipio, porque se vienen preparando las grandes obras pero sin saber cuáles son las necesidades.

¿Y cúales serían esas necesidades prioritarias?
En el 2007 hice en Posadas un trabajo con respecto a lo que le gustaba al posadeño en actividad deportiva e infraestructura, en el ámbito de las delegaciones municipales, a través de una encuesta en una franja de la población de 12 a 21 años y el resultado fue interesante. El deporte más importante es el fútbol y después le siguen el vóley y el básquet, que varía según el barrio.
En este contexto, en vez de polideportivos, tendrían que haber clubes de barrio que hoy no hay y fomentar eso. Porque el polideportivo impuesto nada más sin que quede arraigado en la comunidad o en el barrio, no es cuidado ni tenido en cuenta y el hecho de tener un club de barrio implica tener un color, una camiseta o algo que identifique al barrio; entonces hay otra consideración.

Y siempre la pileta queda relegada…
No quiero caer en el pesimismo y pienso que es por falta de un análisis profundo de la situación deportiva. Por ejemplo, en el polideportivo Comandante Rosales “Finito Gehrmann” de la Municipalidad, de entrada estaba previsto hacer una pileta y me pareció genial la idea porque en Posadas empezaron a haber bastantes piletas climatizadas pero privadas; y hay mucha demanda, pero de una población que puede pagar una cuota; y por otro lado hay una gran cantidad que no puede, entonces me parecía genial una pileta climatizada pública para enseñanza gratuita de toda esa gran masa de población que no tiene acceso. En Misiones no hay piletas gratuitas.
Por ahora eso se dejó de lado y era lo prioritario porque la gente que no puede ir al club, que no puede ir a nadar porque no puede pagar una cuota, va y se tira al río, y cuántos casos de ahogamiento tenemos de gente que se tira al agua y no sabe nadar. Ahí hay un ejemplo de que no hay un diagnóstico de cuáles son las necesidades en cuanto a lo deportivo, y en la provincia, rodeada de tanta agua, tendríamos que reconocer que saber nadar es una cuestión definitivamente de vida o muerte.
Además, el Paraná como está, con la inmensa cantidad de playas que va a haber ahora, que se están haciendo, y próximas a inaugurar, creo que es el momento para empezar a implementar las piletas flotantes en el río.
Estas piletas también son una opción para la gente que no puede pagar para nadar. O directamente ir al río y nadar en forma segura, con programas de enseñanza masiva de la natación y de manera totalmente segura y a un costo bajísimo. Hay estructura en la provincia y esas piletas se pueden hacer perfectamente en el río.

Por otro lado, con el Cepard en marcha ¿cuáles serían los pasos a seguir para sumar deportistas?
El próximo paso en materia de deporte, que se hace muy necesario para que haya más atletas y se cuide lo que hay, es en cuanto a la parte legislativa. Necesitamos una legislación que apoye al deporte definitivamente en la provincia y creo que sería éste el momento para que las autoridades puedan aprobar por ejemplo la ley del deporte y de sponsorización que no está vigente.
También para acompañar todas estas obras se debería dar un rango de Secretaría o Ministerio al actual Consejo de Deportes. Para mí, sea quien sea el presidente del Consejo, tiene las manos y los pies atados porque no puede hacer mucho, ni tener decisión, tampoco prometer porque depende demasiado.
Por otro lado están los clubes que son un instrumento social y comunitario y no están tan bien. Creo que no habría que cobrarles el agua ni la luz, o un mínimo tal vez, a cambio de que el club sea un lugar permanente para que los chicos hagan educación física.

Entre los profesores, ¿se consultan sobre la realidad deportiva y cómo aportar para mejorarla?
Sí. Hay un grupo de profesores que la mayoría estamos en el alto rendimiento deportivo y nos estamos juntando y hablando; y también hay otro grupo que estamos haciendo la Licenciatura de Alto Rendimiento Deportivo con el que intercambiamos inquietudes.
En general, hablamos de las problemáticas del deporte porque queremos también sumar, que haya calidad en todo lo que se viene porque las obras hay que llenarlas de recursos humanos.

¿Los llamaron para aportar conocimiento al Cepard?
No, nadie. Eso también preocupa porque no hay consultas. Nosotros debatimos, damos ideas, queremos asesorar a los profesores y atletas de cómo es el proceso de entrenamiento; todo esto es un trabajo totalmente gratuito pero con la idea de sumar para mejorar el deporte misionero.

¿Es difícil que haya un atleta de la tierra roja en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016?
Es difícil pero no imposible. Antes estábamos para subirnos al tren en los vagones de adelante y ahora para correr y prendernos de los últimos con el tren en marcha. Yo espero que alguien de arriba se ilumine y empecemos a hacer algo en serio.
Nuestra capacidad, el trabajo, los buenos deportistas y ganas, chocan de lleno con la realidad. Vivimos estampillándonos. Y hay varios ‘profes’ testarudos como yo que seguimos chocando contra el muro y por ahí en algún momento hasta capaz lo tiramos abajo, pero ¿cuántos quedan en el camino? Se cansan de chocar de balde. Muchos van dejando y se vuelven pesimistas del futuro, lo que pasa es que si la estructura deportiva no te ayuda, el esfuerzo enorme no se nota. Por ejemplo, Corrientes tiene el Instituto de Lotería que le da un apoyo al deporte tremendo; ¿y a nosotros quién nos ayuda? Nadie…
Otra provincia que se armó bien es Chaco, su deporte está regularizado y Formosa también se está haciendo fuerte. Entre Ríos y Santa Fe tienen la ley del deporte aprobada hace rato.
Tener esta ley vigente tiene beneficios extras. El deportista está asegurado, tiene seguro médico, las becas, lo que te permite no sólo soñar sino realizar los objetivos. Y a nivel general tiene un presupuesto, da seriedad en el reparto equitativo hacia las federaciones de todos los deportes.

Una cifra que alarma
Como todo docente, el Colo Breitenbruch no sólo rescata la parte de alto rendimiento sino que se preocupa por el alto índice de la población juvenil que le dedica más tiempo al ocio que a la actividad física, lo que pone en riesgo la salud.
“Hay que pensar en el deporte en primer lugar como salud, como prevención de adicciones y sus derivaciones, como la delincuencia infantil y juvenil, y también como todo el gasto del Estado en curación de enfermedades, ya que tenemos una población que cada vez está con mayores factores de riesgo de salud con obesidad, diabetes, tabaquismo, enfermedades coronarias, estrés; todo fácilmente prevenible con actividad deportiva y el ahorro sería altísimo. Falta política deportiva”, destacó.

¿Hay cada vez menos chicos haciendo actividades deportivas?
En un trabajo que hice de campo, en Posadas solamente hacía actividad física no regularmente el 28 por ciento, otro 3 por ciento realizaba deportes de manera frecuente y el 69 por ciento de la población, comprendida en una franja entre las edades de 12 a 21 años, estaba en situación de ocio.
Las actividades preferidas estaban en escuchar música, reunirse con amigos, ir a la plaza, ir a la costanera, entre otras cosas. Encima, a partir de los 21 años en adelante es normal que ese porcentaje de ocio aumente.

La vuelta de las brazadas al Paraná
Para el Colo Breitenbruch, la natación de aguas abiertas debería volver a tener su lugar en la agenda de verano. La tragedia del Cruce del Paraná, en el 2010, pegó hondo en la sociedad y se estigmatizó al río para realizar natación. Pero para el entrenador esto debe servir para tomar todos los recaudos y de a poco volver a tener las tradicionales brazadas.

Desde la tragedia, ¿se tomó conciencia en cuanto a seguridad en las actividades de los deportes náuticos?
Es que la actividad en el río se cortó, sobre todo en la natación y el canotaje y no es la solución.

Con tu experiencia, ¿cómo se podrían retomar las competencias en el río?
Con las playas y las costas que se están armando se deberían hacer pruebas este verano tranquilamente en circuitos boyados; siempre con las previsiones de seguridad correspondientes, pero también hay que decir que se tendría que dejar de hacer tan a pulmón todo porque ese ‘a pulmón’ tiene consecuencias.

¿Qué cambió en las condiciones del río para realizar natación?
El problema actualmente es que de un momento para el otro se te ‘picó’ y las olas te pasan por arriba. Ese es el drama, que muy rápidamente el agua que estaba ‘planchada’ y linda puede convertirse en peligrosa, y ahí es donde hay que sentarse a planear bien el acompañamiento de seguridad que con este contexto pueda tener un nadador, para que esté cien por cien seguro en el agua.

Lamentablemente la tragedia llegó en el momento en que la modalidad aguas abiertas se hizo olímpica. ¿Esto hizo que haya bajas de nadadores?
Sí, se estaban armando buenos nadadores de aguas abiertas, se volvió a ganar el cruce en manos de misioneros que hacía mucho no pasaba y era una camada nueva.
Los nadadores piden nadar, las competencias en el río fueron las siempre más tradicionales de la provincia. Es importante que de a poco se pierda el miedo y se saque el estigma de río como algo malo porque, así como estamos, empeoramos. Ojalá que se vuelvan a hacer competencias; además, tenemos que pensar que todas las personas que perdieron la vida amaban al río.
Como homenaje tal vez…
Sí, en su memoria.

El perfil
• Gustavo “Colo” Breitenbruch
Tiene 42 años. Padre de Nahuel (15), Luz (13) y Sol (7). Es profesor nacional de Educación Física, entrenador nacional de natación y tiene dos postgrados en medicina deportiva. Hace 20 años comenzó con la preparación de equipos de natación y actualmente entrena al elenco del Club Capri.

Fuente: Roxana Ramírez, [email protected]

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