
Grandes metas. Oriana sueña con participar alguna vez en un Juego Olímpico. “Me encantaría ser como Phelps”, aseguró (Foto El Territorio)
Con apenas 12 años, la “bebota del CAPRI» cosechó dos medallas en los Juegos Evita, con bronce en 50 metros mariposa y en la posta 4×50 libres mujeres; pero lo que tiene doble mérito es que compite con las niñas de sub 14 y en natación competir con atletas que le llevan dos años es de una diferencia significativa.
Soñadora, la tímida Oriana tira frases con ilusiones grandes como “quiero estar en los Juegos Olímpicos, esa es mi gran meta” y si bien resta mucha agua por correr bajo el puente, la posadeña sabe lo que quiere para su futuro.
Por su parte, el Colo Breitenbruch destacó que hace apenas un año llegó a sus manos Oriana “derivada” por el profesor Piru Sosa, de la pileta Marisol, que vio sus dotes atléticos y supo desde ese momento que era una piedra preciosa por pulir.
“Enseguida vi las condiciones que tenía, por un lado es grandota para la edad y por otro lado lo virtuosa que es para interpretar lo que uno le dice. Es una chica que escucha y hace a la perfección lo que uno le está pidiendo”, resaltó el entrenador.
“Es igual a Gonza (Acuña) tiene ese talento que se ve, porque Gonzalo era un inmenso bebé y ella es igual, también en cuanto a que no le gusta perder, entonces cuando vuelven de una competencia sin el resultado esperado vuelven con más ganas para que le salga, son especiales y tienen una mente muy fuerte”, explicó el Colo.
Y su reflexión se vio en la pileta olímpica “Alberto Zorrilla”, cuando Oriana no tuvo el resultado que quería en los 100 metros pecho, prueba que no es su fuerte ya que se destaca en espalda y mariposa, lo que generó que su bronca hiciera brotar agua de sus ojos y así prometió volver con más fuerza el año próximo.
Un año y muchas satisfacciones
En sólo 12 meses en el equipo de natación, Oriana aprendió a nadar mariposa y ya obtuvo oros en cada fecha de los regionales, además se impuso en uno de los clásicos torneos de Paraguay que se realiza por el aniversario del Club Sajonia.
“Ahora me gusta más mariposa que espalda, que ya nadaba de antes y eso es gracias al Colo que me ayuda mucho”, señaló la posadeña. “Para mí fue todo muy rápido, al principio ni sabía si iba a clasificar a los Evita y ahora tengo una medalla”, resaltó la nadadora, que en su carrera de mariposa se llevó las miradas por su gran técnica en el estilo más difícil que tiene la natación.
Sobre su futuro, Oriana espera dar el paso hacia los torneos Argentinos de Menores como primer paso y ya se entusiasma con objetivos gigantes.
“Ahora pienso en ir a los Nacionales, poder estar en un Panamericano y llegar lejos, los Juegos Olímpicos sería un sueño. Cuando pasan por la televisión estoy todo el tiempo mirando y también repasando los tiempos. También me encantaría ser como Michael Phelps”, contó seriamente Oriana, con la naturalidad de una niña de 12 años.
El Colo también piensa en grande
Cuando Breitenbruch habla sobre su nueva “joya” su mirada se ilumina, él siente que Oriana tiene pista para rato y que estará ahí para apuntalarla.
“Oriana se encuadra dentro del mismo tipo de Marión (Baéz), Lisandro (Monzón) y Gonzalo (Acuña) y me encanta tenerla en el equipo a mi también me motiva cuando veo a nadadores con estas características”, expresó.
Y en su mente, sabiendo lo que tiene en sus manos, Breitenbruch ya está preparando un programa para llegar a los Juegos Olímpicos de la Juventud en el 2018, que tendrá sede en Buenos Aires.
Fuente: Roxana Ramírez, El Territorio.




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