Es una promesa en el mundo de la natación y recibió el reconocimiento de Primera Edición en el gran evento anual de la Fiesta del Deporte.
Oriana Duarte, campeona regional y subcampeona nacional de natación en su categoría. Entrena tres horas diarias de lunes a sábado, más dos horas de ejercicio físico.
Así se prepara para su próxima temporada de campeonato que comienza este martes 6 y culmina el 10 en Buenos Aires a donde viajará con el club CAPRI que es donde recibe su formación, de la mano del entrenador Gustavo Breitenbruch.
Con apenas 13 años, esta dulce joven ya es una candidata a llevarse todos los premios. Paseamos con ella por la plaza 9 de Julio, en un día de lluvia y buscando la fuente que tiene lo que a Oriana le motiva: el agua. “Ahora la natación prácticamente es todo para mí, es mi vida. Entreno y trato de aprender todo lo que pueda”, piensa en voz alta con una sonrisa en sus labios.
Cuando conversamos lo hacemos acompañadas de su papá, quien colabora en la producción de fotos sosteniendo el paraguas del reportero gráfico. Ella se entrega, vuelve a sonreír y posa contándonos que en el colegio Madre de la Misericordia le va muy bien y que le gustaría convertirse en médica cardióloga, “es lo que veo que me gustaría ser, aunque por ahora la natación es mi vida”.
Todo comenzó cuando Oriana tenía 4 añitos, “ahí descubrí que me gustaba nadar. Mi mamá quería que aprenda y ahí me di cuenta que me gustaba mucho. Después probé con otros deportes, fui a patín, hice gimnasia artística, también probé danzas árabes y me quedé con natación”.
Y ¿qué se necesita para ser una nadadora profesional?, le preguntamos. Oriana piensa, “entrenar mucho. Yo miro videos de olimpíadas y competencias; pero también le pido ayuda a mi entrenador. Tengo que concentrarme si quiero ganar porque no puedo distraerme ni ponerme nerviosa”.
Mientras vemos la otra cara de esta vida de competencias, el acompañamiento que necesita de la familia, el dinero que nunca es suficiente, ya que por ejemplo una malla especial cuesta nada menos que seis mil pesos. A lo que aclara su padre que, “nos viene muy bien la beca de Primera Edición porque mi esposa es docente y yo empleado público, pero queremos apoyarla así que entre todos, con el grupo de padres del club se trabaja para recaudar fondos para los viajes”.
Y así, con esfuerzo, pero con el corazón lleno de felicidad compartimos con Oriana su dicha, le damos mucha energía para que 2015 sea un año excelente y que poco a poco vaya llegando a su meta que son los juegos Olímpicos de 2018. Una cálida despedida es ahora, para que en Buenos Aires se gane todos los premios del Nacional de Cadetes y Juveniles.
Fuente: Primera Edición.




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