Es hora de reforzar el ánimo

Llegó el tiempo del 10. De parar la pelota, levantar la cabeza y elegir la mejor opción. La final del Argentino B perdida en Córdoba debe ser historia juzgada para Crucero del Norte. Se viene una segunda oportunidad, tan o más importante que la del domingo, en la Promoción.
Lo dijo Dechat segundos después del duro golpe sufrido en Río Cuarto: “No hay tiempo para lamentos, tenemos otra chance y hay que aprovecharla”. No será tarea sencilla la del entrenador del Colectivero, que deberá inventar una dosis revitalizadora para varios de sus soldados, que quedaron muy destrozados después de caer con Estudiantes en la tanda de los penales.
Y aunque aún persista la tristeza, la amargura y el desconsuelo, lo fundamental pasa por hacer un lavado de cabeza completo y dejar la mente y el cuerpo en cero para encarar dos partidos que tienen la misma relevancia del que pasó. Pero ahora se trata de una nueva etapa, donde ya no se compite con un rival de la misma jerarquía, sino que son dos finales con un equipo que tiene mayor roce, y que sabe lo que es jugar con rivales que tienen nivel de Nacional B.
Ante Alvarado de Mar del Plata, Crucero tendrá las cosas más complicadas ahora que antes. No sólo por lo dicho, sino porque deberá sufrir la ventaja deportiva que implica jugar con un equipo de categoría superior, que no sólo define la serie como local, sino que a igualdad de puntos y diferencia de goles mantiene su condición. Es decir, esta vez Crucero no podrá repetir lo que hizo frente a Estudiantes: ceder puntos como local. Deberá, además de quedarse con los tres puntos, pensar en la diferencia de goles, porque en este caso sí parece decisivo.
Por lo visto, hay varios puntos poco auspiciosos pensando en la posibilidad de subir al Argentino A. Y no hay que olvidar que el Colectivero llegará más cansado que su adversario. Sin embargo, también existen puntos a favor que permiten ilusionarse. Más allá del dolor por la reciente eliminación, máxime teniendo en cuenta el grado de injusticia a la hora de contar ambos partidos, Crucero llegará al duelo de la Promoción en ritmo de competencia, con partidos oficiales encima y en un nivel, dentro de todo, aceptable.
Su próximo rival, Alvarado de Mar del Plata, disputó algunos amistosos en estos últimos dos meses. En el Argentino A, perdió mucho más de lo que ganó. Ocuparon el último lugar en la zona A y hasta perdió jugadores. Además, el parate, en estos casos, suele perjudicar.
Heridos en su orgullo llegarán los dos, indudablemente. Físicamente habrá que ver. Con hambre de gloria los dos. Con ritmo de competencia, Crucero. Con experiencia, su rival.
En cuanto al funcionamiento de los últimos partidos, quien no termina de explotar definitivamente es Derlis Soto. Y por ende, Marzo. El paraguayo, decisivo en algunos partidos explotando su técnica, tuvo una mala tarde en Río Cuarto y no pareció estar a la altura de las circunstancias. Y al paranaense, así, no le queda otra que debatirse a muerte con todos los defensores. Demasiada exigencia para un mediocampo obligado a desdoblarse tanto defensiva como ofensivamente.
La defensa cumple. A veces se equivoca, como cualquier otra, pero ofrece garantías. El mediocampo, con Marczuk como efecto contagioso, corre, recupera y trata de jugar. Quedan resolver detalles.
Por lo pronto, Dechat deberá apelar a su ingenio. Deberá revisar sus manuales de entrenador y desempolvar el que habla de psicoanálisis, estados de ánimos y cambios mentales. Lo táctico, con algunas variables, funciona. Lo físico, de la mano de Cóppola, también.
Es hora de reforzar lo mental. Ahí está el ascenso…

Por Gustavo Hollmann, enviado especial El Territorio.

1 comentario

    • jorge el 4 junio 2009 a las 18:36

    Excelente comentario del periodista sobre las realidades de los dos equipos. Alvarado es un equipo cuya mística es la garra y la fuerza. Su mejor figura es Ceballos ex Racing de Avellaneda y adelante el olfato de Telechea y Vuoso sus cartas ganadoras. El mediocampo con Gonzalo Sánchez, un perro de presa y atrás la tranquilidad de su golero Gatti, quien no estará presente, siendo reemplazado por Nabarro un joven de 23 años, con toda la responsabilidad que ello implica. Tiene un hinchada muy seguidora y se calcula que dos micros con simpatizantes alentarán a la escuadra marplatense. De local en el Minella mucha gente habrá de ir a alentarlo en caso que obtenga un resultado positico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.